HACE TIEMPO QUE NO CLAVABA CABRAS
Cuando era niño miré una revista de sexo donde había unas fotos zoo, aunado a que cuando había animales apareándose me gustaba verlos, un buen día hice lo mismo que había visto en las fotos y desde entonces no he parado..
Todo tiene un comienzo, el mío fue mucho antes de los nueve años en la finca de mis papás, teníamos muchos animales domésticos y por eso se me facilitaron las cosas, un buen día le coloqué mi pequeña verga en el culo a una gallina y sentía un calor agradable, una bonita experiencia, algo nuevo, no sé cómo pero de un momento a otro mi verga le entró toda despertando asombro, susto, placer, fueron tantas las sensaciones que no las puedo escribir en una sola palabra, por entonces no conocía la palabra zoofilia, pero me gustaba cada que clavaba gallinas, a eso de los 14 años mi vida cambió por completo cuando pude clavar ovejas y ya no pude parar con cuanta hembra se me cruzaba en el camino, alguna vez pude probar con cabras, me quedaron gustando a pesar que dejan un fuerte olor, el sábado 30 de mayo un vecino me recomendó su finca porque se iba para el pueblo y el domingo iba a votar en las elecciones que se celebraron en Colombia, salí en la tardecita para su finca, a eso de las cinco de la tarde fui hasta allá y encerré los animales en los corrales, cuando terminé de encerrar las cabras me quedé mirando la vulva de una caabra negra de muy buen tamaño y me entraron las ganas de clavarla, cogí a la cabra con una cuerda, la lleve a un rincón donde para que no corriera, igual ese lugar es oculto y nadie me molestaría. Cuando la até me pase a sus caderas, le pasé la mano por su vulva, ella se quedó quieta, le empecé a meter los dedos viendo que no molestaba, mi verga ya no aguantaba de la erección que tenía, me quité una bermuda y los pantaloncillos, me ubiqué atrás de ella y se la fui metiendo hasta quedar ensartada hasta la mitad, la cabra pujó fuerte, abrió las patas y se encorvó, luego empujó fuerte hacia atrás, en el ambiente se percibía un fuerte olor a orina de cabra, empecé a tratar de clavarla y en ese instante sentí un intenso placer porque percibía contracciones fuertes, la cabra se encorvó haciendo fuerza para orinar, por lo que saqué mi verga e inmediatamente soltó un buen chorrete, dejé que terminara, tome mi verga y la dirigí hacia su vulva. sentí como el placer recorría todo mi cuerpo cuando mi glande comenzó a desaparecer, poco a poco empecé a hacer fuerza en la medida que le entraba, sus paredes vaginales presionaban mi pene, su interior era tan caliente y jugoso que sentía que reventaría inmediatamente, aún goteaba algo de orina que parecía quemar. La atrapé bien por las caderas tipo perruno, me aferré bien a ella y verga terminó por hundirse hasta el fondo, empecé a meter y sacar lentamente, noté como su vulva se había dilatado porque mi verga se deslizaba sin problemas hacia su interior. Yo no podía dejar de disfrutar, paré un momento y me puse a acariciarle el lomo, después empecé a bombear acelerando cada vez más hasta que me vine dentro de ella, esa primera contracción que tuve cuando le comencé a desocupar mi leche fue muy fuerte y prolongada. Me quedé bien pegado con la cabra hasta que mi verga empezó a perder potencia, cuando salió por si sola, soltó un abundante chorro de semen y fluidos de ella, se quedó con las patas abiertas, la cola levantada y la vulva literalmente entreabierta votando lo poco que le quedaba, la solté y me vestí el pantaloncillo y la bermuda, pero mis genitales quedaron oliendo a una orina muy fuerte. Cuando recuperé el aliento le metí una culiada a otra cabra por bastante rato, hasta el punto que la cabeza de mi verga me dolía, sentía un ardor de tanto penetrar las dos cabras, estaba irritado, la segunda cabra literalmente me ordeño lo poco que me quedaba y yo quede satisfecho.



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