LAS PERRAS SON INSACIABLES CUANDO ESTÁN EN CELO
Cordial saludo a todos, me inicie en el mundo zoo desde antes de los 9 años que comenzó como muchos otros con culitos de aves, estuve gallinas como hasta los 14 hasta que un buen día se me dio por intentar clavar ovejas, pude y desde entonces he clavado cuanta hembra doméstica se deje.
No soy fan de las perras, de vez en cuando le meto una buena culiada a la perra que hay en la finca y que es propiedad del cuidandero, solamente cuando está en celo la perrita es receptiva y prácticamente me ha seleccionado como su único macho, es adulta de más de cinco años y solamente ha parido dos camadas, es muy mansita, muy dócil, la perrita está encerrada desde el martes porque estaba en etapa de celo, el domingo en la tarde me fui a asear el canil a echarle comida, estaba dentro del canil, cuando se puso conmigo muy juguetona, me agarraba por las caderas y trataba de culiarme, como no ha tenido macho hace ya varios años está demasiado receptiva, sin perder tiempo me la llevé dentro de la casa, la bañé bien, la sequé con una toalla, le acariciaba la vulva, la perra hacía la cola para un lado, se quedaba inmóvil, me puse a sobarle la vulva, al dejar comenzaba a lamerme la mano, como era noche literalmente decidí pasar la noche con ella, a eso de las ocho de la noche me desnudé por completo, me puse de rodillas frente a ella con la verga a reventar, la perra enseguida se me acercó, me olía la verga y luego ella misma se excitó demasiado, me lamia la verga y no se si a alguno le haya pasado que las perras tratan de pegar unos sutiles mordiscos, todo fue fluyendo poco a poco porque yo también la deseaba muchísimo, la vulva estaba exageradamente hinchada y presentaba flujo vaginal abundante con algo de manchas de sangre, se recostó y ella se la lamia más de lo normal, como otras tantas veces, la agarré por las caderas le coloqué la verga en la entrada y ella misma se puso a culear, yo trataba de meterlo mientras culeaba sola, al hacerme hacia atrás se me abalanzo para luego lamerme la verga, como la perra es bien cuidada y hace demasiado tiempo que no ha tenido relaciones con machos, como siento asco de lamerle la vulva, estaba tan excitado que quise hacerlo, se la bañé con agua y jabón, la sequé y la limpié bien con una toalla, la recosté con la pansa hacia arriba y me puse a chuparle con mucha fuerza la vulva mientras la perra se fruncia muy fuerte, se percibe un olor a carne cruda y tiene un sabor algo ácido y salado, luego la hice parar en la cama, le acomodé la verga, le introduje el glande mientras la perra culeaba sola, hizo el rabo para un lado, abrió bien las patas y se encorvó yo quería partirle esa cuca de un envión pero la podía lastimar, la agarré bien por las caderas y se la fui enterrando con empujones algo fuertes, de un momento a otro se enterró toda, hasta mis bolas, estaba demasiado estrecha pero logré ensartarla, cuando le llegó al fondo la perra pegaba sutiles chillidos, hasta que por fin comencé a culiarme la perra, pero se puso como loca a tratar e zafarse, yo no la soltaba y se lo mantuve enterrado sin moverme, jadeaba bastante, levantó la pata y alcanzaba a lamerse la vulva, me apretaba durísimo como si quisiera arrancarlo, se fue quedando tranquilla mientras asesaba, su vulva se sentía demasiado sabrosa, así que comencé a bombearle con la verga y se la sacaba hasta la mitad para luego mandársela hasta las bolas, duramos varios minutos y la perra me bañada de flujo cuando la sacaba hasta la mitad, me goteaba en las bolas, se la saqué completamente, al salir soltó literalmente un chorrito de flujo que me dejó mojada la cama y le goteaba la vulva, al sentirse libre se tiró al piso y se lamía esa vulva, correteaba, se me fue entre las piernas y me limpió bien la verga, la agarré tipo perruno y le ensarte la verga, la perra apenas jadeaba, le di huevo todo el que pude, al cabo de otros minutos yo estaba que no aguantaba nada empecé a sentir los impulsos eyaculatorios, aceleré el culeo y cuando no pude más me aferré bien a ella dejando toda la verga adentro, vino esa primera contracción muy fuerte, sentí que la verga se expandía dentro de la vulva, vino la segunda consecutiva y así sucesivamente hasta que me fui calmando, yo temblaba de emoción, después que acabe nos quedamos pegados un rato, la perra permaneció parada y halaba para zafarse, yo me recosté con ella de lado y la abracé dejándole la verga adentro, creo dos minutos después se lo saqué y literalmente votó un chorro abundante de flujo porque semen no me quedaba casi nada, se lo habían tragado las cerdas, la perra se lamía bastante y lógicamente que también me lamió la verga, esa noche la perra durmió conmigo y al día siguiente amaneció bien culiada, en la mañana la llevé al canil para que no la clavara ningún perro.




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