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Relato publicado originalmente en SexoSinTabues.com por Marypussy
Les contaré Cómo es que me pude dar cuenta que el perro es el mejor amigo del hombre pero también el mejor amante de una mujer

Mi nombre es María tengo 38 años soy De tez blanca mido 1.60 tengo unas buenas nalgas y unas tetas que no tiene nada que envidiar.

Bueno mi experiencia comienza hace un par de años, a decir verdad a mí antes no me gustaban los perros, pero hoy creo que son el mejor amante para una mujer, yo estoy casada y tengo un hijo con mi esposo, hace un tiempo mi hijo tenía dos perros 1 corriente y el otro era a un pequeño salchicha, la verdad no quería a estos perros debido a que se cagaban en cualquier parte y era una molestia estar barriendo las heces de los perros y me provocaba cierto asco el olor, pero tiempo después el perro corriente de mi hijo murió debido a que lo habían envenenado, y el otro salchicha murió debido a que ya está grande hemos tenido con el más de 15 años.

Debido a la muerte de sus dos perros mi hijo entró en depresión, la verdad a mí me daba cierto agrado que ya no tuviéramos a esos perros pero, mi hijo lo veía demasiado triste así que mi esposo y yo decidimos Comprarle un perro, sin embargo no queremos gastar mucho dinero en el animalito, pero por suerte y más para la mía un amigo de mi hijo le regalo un pequeño perro Alaska color negro con algunas manchas blancas la verdad era curioso ya que parecía a la vez un pequeño Dálmata, el perro a decir verdad A pesar de que todavía no me gustaban era muy bonito y la verdad me gustó mucho el perro, ahí fue cuando El pequeño Tony entró a mi vida sin saber que se volvería más que una mascota.

Después de un año que nos regalaron aquel perrito mi hijo entró a la universidad en donde pasaba mucho tiempo en la escuela al grado en que llegaba hasta las 10 de la noche y él tenía que irse desde las 9 de la noche debido a que la escuela estaba muy retirada de donde vivíamos, Además de que mi esposo había estado trabajando por más de 10 horas Ya que él era médico y se quedaba hacer guardia en el hospital por lo que yo me quedaba casi siempre sola, yo dejaba el perro fuera en el patio, pero un día El perro ya tenía un año de edad y fuera estaba lloviendo demasiado fuerte, por lo que decidí dejarlo dormir en esta ocasión dentro de la casa le había preparado una cama en la cocina y el perro se echó a dormir ahí.

Durante unos cinco meses el perro era muy obediente y todos los días antes de que oscureciera se metía y se iba a la cocina a dormir lo que me agradó mucho del perro Es que la verdad se iba al baño y se defecaba ahí lo cual no me molestaba, seguimos así durante unos meses más hasta que un día en la tarde cuando salí a hacer mis compras decidí llevarme de paseo al perro, contaré primero Qué es porque si habíamos tenido problemas con mi marido, mucho antes de qué tuviera las guardias en el trabajo, ya no habíamos tenido relaciones sexuales desde hace ya varios años, él ya no me atraía Y al parecer yo tampoco le atraía, por lo que en algunas noches Me masturbaba, me tocaba casi todas las noches y un día antes de sacar al perro a pasear mi mano toda húmeda después de haberme tocado la dejé fuera de la cama y el perro había salido del baño, no me había dado cuenta de que éste se había acercado a mi mano y la empezó al patear y la empezó a lamer, la verdad es que estaba agotada y no le tomé importancia pero cuando habíamos salido por las compras el perro de una manera muy rara, cada vez que no se teníamos empezaba a patear la entrepierna yo de inmediatamente lo alejaba para que no hiciera eso estuvimos así en la calle durante un buen rato Hasta que por fin llegamos a casa la verdad no habíamos llegado tan tarde y todavía era de día pero el perro decidió irse a acostar en su cama y yo me metí a tomar una ducha, en la cual me tarde únicamente 15 minutos,

La verdad es que dentro de la casa teníamos el baño pero no tenía regadera y tina, por lo que me tenía que bañar en el baño que estaba en el patio la verdad Estaba muy cerca de la cocina y se me habían olvidado la toallas, sólo tenía una toalla la cual utilice para ponermela en el cabello y entré al cuarto, el perro Únicamente se me quedó viendo pero no me olfateo como antes Supongo que debió de haber sido porque ya me había bañado y no tenía el olor a mis jugos vaginales, Entonces yo me agaché para buscar mis zapatos los cuales estaban debajo de la cama y la verdad estaban bastante retirados de la orilla Por lo cual Casi casi tuve qué recargarme en el suelo para poder agarrar mis zapatos, mientras estaba agachada, puse mis senos en el suelo el cual estaba frío, Abre tardado 1 segundos en esa posición Hasta que el perro se me acercó y empezó a olfatear mi vagina, yo le dije que se alejara pero éste empezó a lamber poco a poco en un intento por tratar de alejarlo me pegué en el brazo y me quedé atorada debajo de la cama y el perro continúo lambiendo mi vagina, pude darme cuenta que los minutos en los que me había quedado en esa posición empecé a correrme pude ver como el jugo se escurría de entre mis piernas, hasta que hice un mayor esfuerzo y aleje al perro lo más pronto posible, el perrito bajo la mirada y lo regañe y lo mande al la cocina, mi perro se quedó ahí y yo cerré la puerta y no deje que ni siquiera fuera hacer del baño.

Pero por lo vivido yo estaba molesta , sin embargo esa noche que dormimos tuve un sueño en donde el perro estaba nuevamente lambiendo mi vagina no sé porque rayos había tenido ese sueño, sin embargo Al despertar Noté que estaba húmeda me levanté Y agarré las cobijas y me dispuse a lavarlas las puse en el suelo a un lado de la lavadora cuando me volteé el perro estaba olfateando las cobijas y lambiéndolas, le ordené que se fuera a la cocina nuevamente el perro hizo caso y se metió una vez que metí las cobijas a la lavadora me recargué pensando en lo que había hecho el perro, debido al movimiento de la lavadora y en lo que estaba pensando comencé a mojarme, no sé que me estaba pasando pero esa sensación quería nuevamente sentirla, iba a llamar al perro pero éste ya estaba afuera, detrás de mí oliendo el trasero, en esta ocasión deje que lo hiciera Y la verdad estaba bastante exitada, por lo que me metí al cuarto junto con el perro y me recargué en la cama dejando mis pies en el suelo, poniéndome en 4 descargando un codo en la cama deje que el perro nuevamente comenzará a olfatear y vagina y este empezó Al poco tiempo a lamberla,

La verdad es que en esta ocasión había sentido un rico placer en mi vagina y con mis dos dedos pude abrir la vulva haciendo que el perro con su lengua me diera más placer estuvimos así durante un buen rato pero cuando ya me iba a levantar el perro se subió encima de mí y con una fuerza increíble metió su pene dentro de mí, comenzó a cojerme a una velocidad superior que la que había hecho mi esposo y el pene poco a poco que estaba dentro, va creciendo más y más haciendo que diera algunos gritos de dolor y placer después de un buen rato que el perro estuvo cogiéndome su pene empezó a crecer de una bola la cual no podía ver sin embargo la podía sentir, el perro quería meter Esa bola dentro de la vagina pero yo apretaba mis piernas para que no lo hiciera Hasta que por fin logró meterla y Dios eso fue un gran dolor que nunca olvidaré EL perro a pesar de que ya había metido Esa bola dentro de mí sigue moviéndose dándome un placer cada vez mejor, después de unos minutos el perro se quedó quieto y la bola de aquel perrito se me quedó atorada con mi vulva las paredes vaginales impedían que el pene del perro saliera, la verdad es que ese momento fue de puro placer de vida, que me dieron en un orgasmo a la vez el perro intentaba sacar su pene pero la bola que estaba atorada por mi vagina me daba un placer enorme haciendo que el perro me diera un placer mejor que mi esposo,

Después de varios minutos El perro ya habíamos quedado pegados y este por fin Pudo sacar su pene y al agacharme pude ver como todo su semen salía de mi vagina escuriendo de entre mis piernas, agarré con mis dedos un poco de su semen que todavía tenía en la vagina y me lo trague la verdad es que el semen del perro en comparación con el de mi esposa sabía un poco diferente mas salado y más espeso, al voltearlo a ver el perro empezó a lamer su propio pene yo me acerqué diciéndole “vaya creo que necesitas ayuda” acosté al perro boca arriba y comenze a lamberle su pene, al perro parecía gustarle y se la estuve chupando un buen rato antes de que el perro se fuera a venir saque y empecé a rozar su pene con mis tetas, y una vez que el perro se volvió a venir me dejó toda chorreada en mis senos con su delicioso semen. Decidí tomar nuevamente otro baño para que no oliera al semen de perro antes de que llegara mi hijo.

Después de esa noche mi vida no volvería a ser como antes, justamente después de que se iba mi esposo a trabajar yo metía al perro y lo deja subir a la cama y dejaba que el primero me empezará a lamer la vagina, y después de esto empezamos a tener sexo durante una o hasta 2 horas, debido a que el perro tenía una bola grande y me dejaba pegada a él durante un buen rato. Estuvimos así durante casi un año teniendo sexo placentero todos los días, pero un día mi esposo cambio de turno y le habían quitado la guardia por lo que Había decidido irme con el perro a tener relaciones sexuales en casa de mis padres donde siguió dándome un placer enorme, a día de hoy ya vamos casi 3 años que hemos tenido sexo alocado y la verdad es que siempre me hace tener un orgasmo que ningún hombre me había dado antes siempre comienza por la vagina durante casi una hora,

Espero que el perro no se canse de mí, ya que yo nunca me cansaré de el.

Espero que les haya gustado mi primera experiencia con un perro.

Chao

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