Guillermo me instaba a abrir mi boca y beberme ese esperma, pero era demasiado para mí, mi cuerpo estaba temblando, me estremecía de placer, quedé aturdida bajo el caballo, quise levantarme pero no pude, el hombre me dio una mano y me ayudó a levanta.Leer más
El sábado de la semana anterior, me había dado por el culo un hombre maduro; rondaría los 50 años o quizás algo menos; en los aseos públicos de la calle Fernández Latorre, después de aprovecharse que el hijo de puta del maricón que me estaba sodom.Leer más
Después de la fantástica cogida que me propinó mi hijo con su pitote’ durante toda la noche y parte de la madrugada del domingo nos quedamos dormidos….Leer más