El heredero cansado
Todd Scott, hijo del magnate Douglas Scott y heredero de una fortuna infinita, tenía veintitrés años. Aquella mañana, en la terraza de la suite más cara de Palm Beach, empujó con desgano la carpeta de ……
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Todd Scott, hijo del magnate Douglas Scott y heredero de una fortuna infinita, tenía veintitrés años. Aquella mañana, en la terraza de la suite más cara de Palm Beach, empujó con desgano la carpeta de ……
El futuro pertenecía a las corporaciones, y de todas ellas, TiMER Corp. era la más temida. Con una simple pulsera implantada en la piel, podían regular los cuerpos y los deseos de millones de mujeres. No se trataba solo de prometer un amor futuro: la verdadera función del dispositivo era reprimi….
El salón del bar estaba lleno, vasos de vino chocando y risas que se confundían con la música baja. Entre todo el ruido, él la vio. Kate se inclinaba sobre la mesa para alcanzar una copa. Su vestido negro se abría apenas sobre el muslo, revelando piel clara y tensa. Sus labios, gruesos y húmedos….
Él dijo: «Tu culo fue hecho a la medida de mi verga, así que nos complementamos divinamente»..
Sona había creído que la maternidad sería un refugio, un muro firme contra sus vacíos. Convencida de que su cuerpo solo servía para alimentar. Pero en diciembre, con su hija de diez meses dormida en la cuna y Cristian ocupado en el papel de padre amoroso.
Tomás tenía ochenta años y una reputación que lo precedía: un pasado de mujeriego implacable y dos hijos que lo evitaban. Aquel día, sin embargo, había preparado una cena especial en su casa en Suiza. No era Navidad, ni cumpleaños, ni aniversario: era simplemente el momento de verlos..
Mérida, con 16 años recién cumplidos, era el contraste vivo: cabello rojo rizado que caía en cascadas rebeldes sobre sus hombros, piel clara salpicada de pecas que se negaba a ocultar bajo maquillaje y unos ojos azules que parecían mirar siempre con un desafío velado..
El cielo estaba encapotado, pero no llovía. Hacía semanas que no llovía. Danielle tenía las piernas recogidas sobre el sofá.
Tras el fracaso de su relación, Elías Rentería, un veterano marcado por cicatrices visibles… y otras mucho más profundas, se encuentra en completa soledad..
Año: 1977.
