Continuación con mi perro (paraguay)
Después de esa primera vez que me anudó de verdad, algo cambió. Ya no era solo curiosidad ni excitación pasajera. Se volvió una necesidad. Cada vez que la casa quedaba vacía, él ya sabía. Se quedaba pegado a la puerta de mi pieza, jadeando bajito, con esa mirada fija y esa pija roja ya empezando […]
