MI HERMANO MENOR, EL AMOR DE MI VIDA III
Cada mensaje de Enrique hacía que mi sangre hirviera y que mi verga soltara precum a más no poder, el imaginarme en el lugar de alguno de los dos hermanos me ponía cada vez más caliente..
Cada mensaje que me llegaba de Enrique me convertía en una bomba de tiempo a punto de explotar, llevábamos 3 horas mensajeándonos de manera mutua mientras yo ya tenia un masajeador de próstata en mi culo para poder dejar de masturbarme sin cortar de tajo mi placer
E- ¿Qué estas haciendo que no me contestas?
M- Me masturbo imaginándome todo lo que me dices- en ese mensaje anexe una foto donde se vía mi erección a punto de reventar y mi ano con el juguete, el solo respondio con una foto efimera, al abrirla pude ver que se trataba de su tremenda verga chorreante de precum, ahí descubrí que no mentía con sus medidas, era un hermoso mástil blanco de 20cm con una cabeza rosada y gruesa, mi ano palpitó deseando tenerla dentro -que delicia- respondí.
E- Delicia lo que paso cuando mi hermano se quedó a dormir conmigo-
Desperté al día siguiente, completamente desnudo como siempre debido a que, al vivir yo solo tenía carta libre, pero me sorprendió ver que no estaba solo, mi pequeño Daniel estaba a mi lado, acurrucado frente a mi disfrutando aun de su sueño. Voltee a ver el pequeño reloj que tengo en mi mesa de noche y eran apenas las 8:30am, me levanté de manera sigilosa para no despertar a mi hermanito y, cuando me quite las sábanas, pude ver su cuerpo adolescente completamente desnudo… no te negaré que sentía culpa por todo lo que había ocurrido ayer y que, en mi mente, me jure mil y una veces que esa sería la última vez que haría algo con Dani, pero a la vez mi miembro comenzó a ponerse duro al ver las manchas de semen seco que cubrían su rostro, me le quede viendo unos cuantos segundos que me parecieron eternos hasta que regrese a la realidad.
Me puse un pants holgado y salí a la cocina para ponerme a preparar el desayuno y un poco de café, en todo ese rato mi mente comenzaba a divagar entre todo lo que había ocurrido, me sentía un pedofilo y me repetía la frase “abusaste de tu hermano”, la culpa me carcomía. Estaba tan distraído que no me di cuenta cuando mi pequeño hermano de 12 años entró a la cocina aun desnudo y me abrazó por detrás
D- Buenos días, nito- dijo con esa hermosa y suave voz mientras me daba un pequeño beso en la espalda, al sentirlo, un escalofrío recorrió mi cuerpo entero -¿necesitas que te ayude en algo?- mi respuesta fue un “no” seco y sin darle importancia a su presencia, cuando me separé de el pude notar confusión en su rostro, me serví una taza de café y fui directo a encerrarme a una de las habitaciones la cual había acondicionado como cuarto de invitados/estudio, cerré la puerta detrás de mi y me senté frente a la computadora para tratar de trabajar pero me fue imposible, la culpa no me dejaba pensar claramente y, sin darme cuenta, estuve casi una hora sentado sin hacer nada con mi ordenador prendido.
Tres golpes en la puerta me hicieron regresar a la realidad y percatarme que sobre la pequeña cama (el cual era uno de esos camastros retractiles cuya base parece un closet, como el de la película de “Roger Rabit”) estaba la ropa que Daniel había utilizado el día anterior lo cual me hizo recordar que pasaría ese día y otro más en mi departamento porque no quería que mis padres se enteraran que estaba suspendido del colegio por la pelea que tuvo con su compañero al que había descubierto recibiendo sexo oral en el baño por parte de un nene de 2do de primaria. Ahí estaba su pijama, un pantalón rojo de lino y una playera del Barcelona (su equipo favorito). Me levante del escritorio y abrí la puerta viendo nuevamente a aquel chaval de 12 años totalmente desnudo frente a mi, traté de ignorar mis deseos, pero el ver como su miembro estaba completamente duro y palpitante, luciendo esos 13cm en todo su esplendor me tentaba de sobremanera, el entro sin dirigirme la mirada y se sentó en el colchon para comenzar a vestirse con su pijama, tomo su mochila y salió nuevamente cerrando la puerta detrás de él
E- Puta madre- dije en voz baja mientras mis pants dejaban ver una carpa palpitante en mi entrepierna, cuando me quise volver a sentar en mi escritorio note algo sobre las sabanas del camastro, Daniel había dejado una trusa roja la cual supuse que era su ropa interior del día anterior… Mercury, creeme que traté de controlarme lo más que pude, pero mi malicia y excitación me supero a tal grado de que perdí el control de mi cuerpo y en un momento te puedo jurar que me vi a mí mismo sentado frente al escritorio, acariciando suavemente mi erección mientras aspiraba el aroma de esa prenda intima tanto como podía -¿qué hago? ¿cómo detengo esto?- dije en mi interior mientras mi mano ya había liberado mi mástil de su cárcel de tela y me masturbaba suavemente mientras mi nariz se llenaba de aquel aroma dulce a sudor genital que llenaba la trusa de mi hermanito, pero me tuve que detener a media paja al escuchar el sonido de mi despertador, 9:30am, tenía que trabajar.
No tengo idea de cuanto tiempo estuve encerrado en mi laburo, pero estuve lo suficiente como para que mi mente olvidara (aunque fuese por un momento) todo lo que había pasado con mi hermano menor, miré el reloj de mi PC el cual marcaba la 1:30pm, pausé lo que estaba haciendo para tomarme un pequeño descanso y salir a fumar un cigarrillo. Camine a la cocina para servirme otra taza de café y me prendí un tabaco dándole un par de caladas profundas, fue ahí que lo vi, Dani estaba sentado en el comedor, completamente en silencio mientras tenía algunos cuadernos y libros abiertos, quise acercarme y hablar con él, pero el miedo a las consecuencias por lo ocurrido la noche anterior me tenía paralizado, sin embargo, mi hermano menor noto mi presencia y fue él quien rompió el hielo
D- ¿Qué tanto me miras?- me pregunto, podía notar el desprecio en su manera de hablar, esa fue la primera vez en todo el día que nos miramos a los ojos mutuamente, no le respondí y simplemente baje mi mirada a mi taza de café -así que ahora me quieres aplicar la ley del hielo ¿eh? Okey, no te preocupes, en cuanto llegue la hora en la que salgo de la escuela me iré a casa- dijo regresando su atención a, lo que supongo, eran actividades escolares que debía entregar cuando regresara de la suspensión
No sabia que hacer, tenia miedo, estaba confundido, era obvio que mi amor por el había cruzado un límite y no quería enfrentarme a las consecuencias así que, con la cabeza baja, caminé silenciosamente de regreso a mi estudio sin siquiera responderle y continue trabajando a puerta cerrada. Las horas me parecieron eternas y sentía que todo estaba perdido con aquel puberto de 12 años que, según yo, era “el amor de mi vida” hasta que, alrededor de las 3pm Dani entro nuevamente sin siquiera tocar la puerta y comenzó a cambiarse de su pijama al uniforme con el que había llegado ayer, el silencio continuó siendo sepulcral hasta que yo lo rompí
E- Nito- le dije en voz baja mientras cerraba mi ordenador, acababa de informarle a mi jefe que me estaba sintiendo mal y le pedí terminar mi turno temprano con la promesa de que repondría el tiempo que tenía pendiente, mire a mi hermano quien me ignoraba por completo mientras veía como guardaba sus cosas ignorándome por completo, siendo realistas, lo tenía bastante merecido, todo el día lo había ignorado y mantenido alejado de mí, era normal que se sintiera lastimado -perdoname, por todo- le dije cabizbajo mientras un nudo invadía mi garganta poco a poco -entenderé si no quieres volver a saber de mi por todo lo que pasó, pero quiero que sepas que me arrepiento profundamente por haber hecho lo que hice- fue ahí que Dani se detuvo y al mirarlo noté que un par de lagrimas caían por sus mejillas -en serio me arrepiento- fue todo lo que pude decir mientras algunas lágrimas caían por mi rostro -lo de anoche…- Daniel me interrumpió
D- ¿te arrepientes de lo de anoche?- me pregunto mirándome a los ojos -quiero que me hables con honestidad, quiero saberlo sin tapujos-
E- Es algo que no debió haber pasado, nito- le dije, Daniel se levanto de la cama y camino a mi escritorio quedando de pie frente a mi con su mirada clavada en la mía
D- Esa no fue mi pregunta, quiero que me digas si te arrepientes, dime la verdad- yo baje mi mirada completamente callado -Dimelo ¿te arrepientes?- me dijo tomándome de la barbilla para que lo mirara, verlo así me rompió
E- Lo disfrute como no tienes una idea, siempre me había imaginado estar contigo como anoche… pero no es correcto, no esta bien lo que te hice, si alguien se llegase a enterar…- Daniel me jalo de la barbilla y me clavo un beso en los labios el cual correspondí sin dudar
D- Yo no voy a decir nada ¿y tu?- cuando dijo eso no pude evitar tomarlo de la cintura y abrazarlo con todas mis fuerzas mientras el hacía lo mismo, senti como si me hubieran quitado 10 toneladas de peso de la espalda más al sentir a mi hermano de 12 acariciar mi cabello con suavidad reconfortándome y a partir de ahí el resto del día fue como si no hubiera ocurrido nada durante lo que restó de la tarde, le ayude con cosas de la escuela, comimos pizza y jugamos videojuegos hasta cansarnos, no se volvió a tocar el tema de la noche anterior en ningún momento, sin embargo, me dio “el mal del puerco” (es cuando te da sueño después de comer) y fui a mi habitación a recostarme mientras Daniel seguía jugando GTA V y, de la nada, me quede dormido.
No se cuanto tiempo habrá pasado cuando, sorpresivamente, entre sueños comencé a sentir como si alguien me estuviera tocando suavemente mientras trataba de despojarme de mi pants para dejarme desnudo ya que, durante todo el día, esa fue la única prenda que estuve utilizando. Abrí un poco los ojos (lo suficiente para no dar señales de que estaba consiente) y pude ver a Daniel completamente calato tratando de mover el elástico de mi pantalón con un cuidado clínico para evitar que despertara (lo cual claramente había fallado), pero lo deje seguir y hasta hice algunos movimientos suaves para ayudarle sin que fuera el se diera cuenta de ya estaba despierto y, cuando logro quitarme aquella prenda deportiva, en ese momento me entraron muchas ganas de tomarlo de la cadera y clavarle mi verga entera para romperle el culito hasta llenarselo de sus sobrinos, pero una parte de mi lo dejó continuar para ver que tan lejos llegaría.
Escuche que se levantó de mi cama y comenzó a buscar algo en mi habitación, el sonido de los cajones abriéndose y cerrándose, sus pasos al moverse de mi cuarto al estudio y regresar, su respiración nerviosa, me llenaba de morbo pensar en cual era el objetivo de mi hermano menor, sentí como subía nuevamente a la cama, pero, ahora, estaba sentado encima de mi pecho dejándome sentir su piel desnuda y fue ahí que decidí abrir los ojos y me encontré con una imagen que me calentó al máximo. Daniel, mi hermanito de 12 años, se había acomodado en posición de 69 como anoche, tenía sus levantadas y hermosas nalgas a pocos centímetros de mi cara abiertas de par en par dejándome ver nuevamente su hermoso ano rosita el cual palpitaba al mismo ritmo que su erección la cual sentía dura contra mi pecho, tenía ganas de comerle el culo, pero me controlé lo más que pude.
Daniel se quedo quieto unos segundos, supongo que checando que no me hubiera despertado aun, cuando de la nada comencé a sentir como acariciaba mis piernas, muslos, ingles y pelvis de forma suave pero continua, pero lo mejor fue sentir como comenzaba a restregar sus carnosos labios por mis 20cm de carne dura y palpitante, luego sentí la humedad de su lengua recorrer de mi glande hasta mi escroto con cautela pero lo mejor de todo fue cuando, cuidadosamente, comenzó a tragarse mi verga tan profundo como podía y sacándome un gemido suave, sin pensarlo, lleve mis manos a su cadera y lo jale para comenzar a lamer su ano suavemente
D- AHHHH- gimio mi hermanito al sentir como mi lengua intentaba entrar en su agujero virgen, no tardo mucho en acomodarse sentándose en mi cara mientras movia sus caderas como buscando que mi lengua entrara más mientras que sus manos acariciaban suavemente mi miembro duro
E- Pinche chamaco calenturiento- le dije dándole una nalgada, Dani solo gimio de nuevo pero rápido volvió a meterse mi verga para mamarla ya sin discreción y sin cuidado hasta que consiguió metérsela completa hasta el fondo de la garganta -ahhhhh, si Dani, aguantala ahí- le dije tomándolo de la nuca para que no se la sacara, podía sentir como su tráquea apretaba mi verga suavemente hasta que me dio dos golpecitos en la pierna y lo solté para que pudiera volver a respirar
D- Eres un pendejo- dijo tosiendo mientras tomaba una gran bocanada de aire -a ver si te gusta a ti que te ahoguen- me dijo con un tono retador y procedió a sentarse sobre mi cara tapándola completamente con sus glúteos lo cual aproveché para continuar comiéndole el culo para abrírselo mientras el gemía y movia su cadera en círculos -que rico se siente, nito- me decía entre gemidos.
De un momento a otro, Daniel detuvo sus movimientos y se acomodo para que quedaramos frente a frente, yo lo tome de la nuca y nos dimos un profundo y apasionado beso mientras que con mis manos recorría su espalda y apretaba sus nalgas mientras rozaba su ano húmedo por mi saliva con dos de mis dedos poco a poco y gracias a mi beso negro, su esfínter se fue soltando y logre meterle dos dedos al mismo tiempo de forma suave para luego comenzar a moverlos en circulo cuando de la nada mi hermano soltó un pequeño quejido que hizo que me detuviera, obvio, sin sacar aquellos invasores
E- ¿Estas bien? ¿Quieres que pare?- Dani estaba con lo ojos cerrados y una mueca de dolor, sin embargo, negó con la cabeza
D- Algo aplastaste con tus dedos que me hizo sentir raro- no pude evitar sonreír al escuchar eso, así que acomode mis dedos como un ganchito sin sacarlos de su culo y fue cuando encontré lo que quería y lo aprete de nuevo, mi hermanito soltó otro gritito mientras sentí como su cuerpo temblaba sobre mi -AHHHHH, AHHHHHH- decía cada que apretaba ese punto -PARA- dijo intentando separarse, pero no lo hice, continue aplastando ese bulto con mis dedos hasta que soltó un pequeño chorro de orina sobre mi pecho
E- Esto de aquí- le dije volviendo a aplastar esa zona haciendo que Dani se retorciera -esa es tu próstata, si la estimulas lo suficiente puedes lograr un orgasmo sin tocarte- mi pequeño hermano llevo tapó su boca tan fuerte como pudo para evitar gemir pero era complicado ya que mis dedos no dejaban de moverse dentro de su culo, estuve como 5 minutos estimulando su punto P hasta que me pidió parar, lo cual hice mientras comenzaba a sacar mis dedos lentamente
Ya con mis dedos fuera, Daniel se dejó caer sobre mi pecho con la respiración agitada, tenia la cara roja como tomate y estaba bañado en sudor, quise levantarme para dejarlo descansar pero me detuvo
D- Nito- me dijo en voz baja mientras que una de sus manos fue hacía mi erección la cual estaba a punto de reventar, tomo mi verga y la acomodo entre sus nalgas -¿te digo un secreto?- pregunto mientras el solo comenzó a acomodarse dejando su ano dilatado sobre mi glande, y sin que me lo esperara, sentí como mi cipote comenzaba a invadirlo -desde lo que pasó ayer he tenido la duda de que se sentirá tener una verga dentro y quiero que tu la resuelvas- pronuncio mirándome directo a los ojos y fue ahí que la cabeza de mi verga entro en su culo por primera vez, vi que hizo una mueca de dolor y molestia así que lo tome de la cadera y lo separé
E- Tranquilo, chamaco, tranquilo- le dije abrazandolo -¿de verdad quieres que te la meta?- el solo afirmo con la cabeza, fue entonces que lo acomode para dejarlo acostado bocarriba y con sus piernas en mis hombros, abrí una caja que tenía escondida en mi buro y saque un frasco con lubricante, otro de poppers y un par de preservativos -si lo hacemos así será más fácil- puse bastante lubricante en su ano el cual había pasado de ser cerrado y rosa a ser rojo y estar palpitando como si tuviera hambre, abriéndose y cerrándose, tome un condón para ponérmelo pero Dani me detuvo y, sin esperar nada, volvió a tomar mi verga para acomodarla en su entrada -¿seguro?- mi hermanito, nuevamente, solo afirmo con su cabeza -ire lento para que no te duela tanto, si sientes que no la aguantas le das un jalón a este frasquito- dándole los poppers
Antes de penetrar a Dani, levante su cadera para ver su culito que estaba apunto de romper como tantas veces había soñado, meter la cabeza fue fácil, su esfínter casi casi la devoro y, poco a poco, fui comenzando a empujar mi pene mientras sentía como su esfínter trataba de impedir que ingresara pero no era suficiente para detenerme, ya nada podría hacerlo. Fui metiendo mi gruesa verga por cachos para luego detenerme y dejar que ese culito de 12 años se amoldara mientras miraba las muecas de mi hermanito, podía ver el dolor que le provocaba recibir mi miembro pero nunca me pidió que me detuviera, al contrario, a veces el buscaba clavarse más por su cuenta fue ahí que le ofrecí el frasco de poppers el cual agite y lo puse contra su nariz
E- Inhala- le dije y me hizo caso, en menos de un segundo sentí como su culito se abría dejándome avanzar un poco más en sus entrañas, ya tenia 15cm dentro de el así que inicie un mete y saca suave mientras escuchaba lo pujidos de mi hemanito de 12 años, luego volvió a inhalar de los poppers, una inhalada profunda y larga y de la nada PAM, el solito se metió la verga que faltaba en el culo -NO MAMES NITO- le dije alterado mientras que el solo abrió los ojos de par en par mientras se tapaba la boca, quise separarme pero me lo impidió abrazando mi cadera con sus piernas
D- Puedo sentir tu verga hasta acá- dijo señalándose la boca del estomago. No exagero cuando les digo que estuvimos 5 minutos paralizados, solo sentía como mi verga era apretada y aplastada por sus entrañas, estaba en la gloria, pero también estaba preocupado de haberlo lastimado, y de repente mi hermanito empezó a mover sus caderas en círculos el solo guiando el ritmo de su primera cogida.
No paso mucho tiempo cuando ambos ya estábamos gimiendo y jadeando de placer y poco a poco yo comenzaba a moverme para meter y sacar mi verga del culito de mi hermano Daniel, quien con solo 12 años me había entregado su virginidad anal y tenía mis 20cm de carne hasta el fondo, fue ahí que subí el ritmo de mis embestidas
D- Ahhh, Quique, que rico se siente, tiene años que quería que me hicieras tuyo- me dijo entre gemidos y yo movia mi cadera para meter y sacar cada vez más rápido, quería disfrutar tanto como me fuera posible, pero ese culito virgen y apretado me estaba ordeñando con cada embestida
Me estuve cogiendo a mi hermano por mas de 20min mientras nos besábamos, como estábamos en misionero comencé a embestirlo de tal forma que cada vez que la metía podía sentir mi verga aplastando su próstata cuando de la nada Dani puso sus ojos en blanco y, temblando, comenzó a orinarse, estaba teniendo un orgasmo anal, el primero de su vida y era con la verga de su hermano mediano. La verdad es que entre esa vista y los espasmos de su culo no tarde mucho en preñarlo con 10 chorros potentes que llegaron hasta lo más profundo de su ser haciendo que se desmayara mientras los recibía.
Aprovechando que estaba inconsciente, lo tome de la cadera y lo lleve cargando al baño, al poco rato mi verga salió sola de su interior y pude notar algunos rastros de sangre y eses, pero me sorprendí al mirar como había quedado su ano, estaba rojo, abierto y lleno de mi semen. Mientras Dani seguía desmayado yo aproveche para asearnos, ponerle un poco de pomada en el culito y volver a vestirlo para acostarlo en mi cama, al ver el reloj era casi las 10pm. No se cuanto tiempo habremos durado, pero si sabía que ese culo nunca olvidaría quien lo estrenó.
CONTINUARA
Espero que les haya gustado este relato, como mencione, esta basado en las vivencias de un chico que me envio mensaje por Telegram (@MMMercury) y a quien le agradezco por la confianza. Dejenme saber que les pareció, un beso.




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