Lo que comencé como un juego se convirtió en toda una sabrosa realidad.
Un chico que al principio se disfraza de una zombi, por pasar el rato, al recibir un sin número de atenciones de su acompañante, en agradecimiento decide no tan solo mamar su verga, sino que también dejarse dar por el culo, y gustosamente volverlo a repetir. ..
