Magdalena la Putita
Nadie le puso atención nunca. Ni el padre, que solo trabajaba y se iba a tomar, ni la madre, que se ganaba la vida abriendo las piernas y la cabeza la tenía en cualquier lado menos en su hija. Por eso, cuando Magdalena llegó al mundo, a nadie le tembló el pulso: bastó con meterle […]
