Mi novatada en los Scouts
Mis padres sin preguntarme me metieron a los Scouts y la pasé muy bien. Es un relato largo pero vale la pena..
Cuando tenia 12 años mis padres estaban interesados en distraerme de mi entorno ya que de alguna forma se habían dado cuenta que algo pasaba con mi primo Juanito, (con quien llevaba tres años cogiendo muy seguido). Y aun que ya paso tiempo desde que empezamos a tener sexo, se ha tratado de mantener la discreción.
Mi primer fin de semana con los scouts nos dieron una inducción de las actividades y de los roles que cumpliríamos; yo era nuevo ahí pero había niños mas chicos que yo, los guías patrulla eran chicos de quince años, y era muy notorio que eran muy desmadrosos y calientes, entre ellos jugaban mucho a tocarse y darse arrimones de chile.
El primer camping que vivi con ellos, fuimos a una reserva en la que puedes permanecer muchos días seguidos y no aburrirte, no solo por lo majestuoso del bosque y las montañas, si no por todo el tiempo nos manteníamos ocupados, entretenidos.
El primer dia llegando ubicamos en donde acamparíamos, despejamos el area de basura, palitos, hiervas. Y en seguida hicimos parejas para salir a buscar leña.
Me toco de compañero Toni, un niño de diez años, muy blanco de cabello castaño claro, muy atento y amable. Al principio estuvimos cerca del camping, pero como eramos unas diez parejas teníamos que alejarnos para juntar mas leña.
Encontramos un lugar mas apartado y escondido Toni dijo que tenia ganas de mear y solo se saco su pene frente a mi y lo hizo, me mataba el morbo por que lo hizo con confianza y naturalidad, pero eso pense; en realidad era el gancho.
El quería que nos tocaramos, no me decía nada pero despues de orinar fue muy notorio que estaba exitado y estaba semi erecto, como si hubiera estado erecto por mucho rato. Mire con calma y detenimiento, Toni lo noto y me dijo: Tócalo, si quieres. Si, si quiero. respondí.
Fue como si toda mi vida hubiera esperado ese momento en que me ocurriera de forma natural con otro niño. Su belleza física, su color de piel tan blanco, lo bien formado y definido de su cuerpo. Era como un sueño. dado que nunca había estado con un niño tan atractivo, y aun que el no sabia que yo estaba sexualmente activo, solo paso.
Me acerque a el y tome su pene con mi mano, era del mismo tamaño que el mio, solo que muy blanco, con mucho prepucio, su glande era rosita muy brilloso. Metio su mano en mi pantalón y estuvo tocándome unos minutos, después me dijo que si nos la chupábamos, pero me dio miedo que alguien nos vieran. Decidimos regresar con la leña y desde ese momento acordamos ser inseparables para poder aprovechar el tiempo.
Algo que yo no sabia era que los Guía Patrulla eran unos pervertidos, no sabia lo que me esperaba en mi primer noche.
Seguimos las actividades con normalidad y de vez en cuando donde estábamos solos nos tocábamos un poco discretamente, un apretón de nalgas o una acariciada de bulto.
La primer noche hicimos una fogata en medio de las casas de acampar, rodeamos sentados el fogon y cantamos, tocamos guitarra y pasamos en rato entre todos, eramos unos treinta.
A las diez de la noche los dos guías patrulla se fueron a su casa y se llevaron a un niño de doce años con ellos. Estuvo una media hora ahi y después fue otro y asi hasta me hablaron a mi como a la cuarta ronda. (Toni me dijo que solo tenia que chuparsela a los dos. si yo quería me iban a coger pero si me oponía, a ellos les bastaba con una chupada).
Entre seguro a su casa de campaña, era grande y los dos estaban acostados desnudos con el pene erecto, tenían quince o dieciséis años y estaban muy lindos los dos, me dijeron de que se trataba y que si yo no quería me iban a violar y golpear. Les dije que no hacia falta que yo cedia a su petición. Me acosté para poder acercarme a uno de ellos y tome su pene y simplemente comencé a chuparselo, el lo esta disfrutando mucho y el otro estaba ancioso por sentir lo mismo. Asi que se acostó junto al otro y me alternaba entre los dos, crecio el calor en ellos y se empezaron a besar y al final terminaron cogiéndose ellos y yo solo viéndolos. Me ordenaron que me fuera y cuando sali a la fogata la mayoría ya se habían ido a dormir, menos Toni y Manuel, que era nuestro compañero de casa de campaña.
Me sente junto a Toni y pregunto si me habían lastimado y al decirle que no, note en su cara mucho alivio. estuvimos platicando una media hora hasta que Manuel se metio a dormir. Nos quedamos solos Toni y yo y asi sentados me abrazo y me dio un beso en la mejilla. Me tomo de la mano para ayudarme a levantar y cuando estuve de pie me abrazo y me dio un beso lento y delicado, me acaricio las nalgas y me dijo que siempre había soñado en conocer a alguien con quien congeniara como conmigo.
Senti miedo de que nos vieran y nos fuimos a la casa, ya dentro me acosté en medio de los dos y me dispuse a dormir. Había pasado un rato y senti que una mano estaba tocando mi pene y por detrás sentía el pene erecto de Toni. Manuel me estaba tocando, después me beso y nos encueramos los tres, primero Toni me penetro y después yo a el. después el a Manuel y después Manuel a mi. Fue un todos contra todos pero de placer, yo jamás pensé vivir algo asi, hasta me dolio el pene de tanto usarlo. (Manuel era chaparrito y moreno pero muy guapo. tenia un pene enorme moreno gordo y muy rico) Nos dormimos encuerados abrazados.
Al dia siguiente cuando nos despertaron, uno de los guías patrulla se dio cuenta de que estábamos sin ropa, no dijo nada solo sonrio pícaramente. Comenzamos las actividades, nos bañamos en el rio todos juntos, sin nada de ropa y sin usar jabón para no contaminar el agua. Ahí pude ver que la mayoría de los que estábamos ahi ya teníamos el libido bien despierto pues la mayoría entre juegos y toqueteos en el agua estaba exitado. ver a treinta niños con el pene parado el mismo tiempo fue algo memorable. Ahi supe que los Scouts eran un club de sexo en el bosque, mas que de supervivencia.
Después nos llevaron a explorar una cumbre cercana. llegando a la cima del cerro había muchos lugares donde ocultarse y fue ahi donde Toni me llevo a escondidas y me pidió permiso para penetrarme. Accedí como el puberto caliente que era, me recargue sobre una piedra enorme y asi parado de espaldas me hizo suyo, me tocaba muy rico y me decía cosas muy bonitas, como que mi cola lo volvía loco y que estaba enamorado de mi. Fuimos muy discretos y nos incorporamos al grupo sin que nadie lo notara. La actividad nos tomo unas 4 horas y al volver solo nos ocupamos de hacer comida y como nos cansamos mucho por ese dia se terminaron las actividades.
Después de un buen descanso y debido al calor que se sentía nos mojamos en el rio y después nos tendimos en el pasto al sol para secarnos, los guía patrulla nos veían y nos hablaron a Toni y a mi a su casa, nos ordenaron pasar a su casa y a que nos quitaramos la toalla, ya sabíamos que nos harian sus perras, asi fue nos penetraron por turnos, eran muy grandes sus penes, pero mi ventaja es que mi ano ya estaba acostumbrado y no sufri. Toni tampoco sufrió pero de igual manera no demostramos que sentíamos placer, de hecho fingimos miedo aun que en realidad nos encantaba lo que nos hacían, pero solo al principio fue asi, despues nos cogieron con mucha violencia y golpes, cachetadas y humillaciones, solo por que no lloramos como los demas.
Después que terminaron de usarnos nos fuimos y estuvimos acostados en el pasto viendo las nubes. Jugando con los demás por ratos y al caer la noche solo nos acurrucamos los tres juntitos en nuestra casita, Manuel sabia lo que nos habían hecho y trataba de ser lindo para que no nos sintiéramos mal, pero sin hablar de eso.
Para la cena nos juntamos todos y convivimos con normalidad.
El tercer día empezó aburrido, lo divertido vino cuando salimos a explorar en equipos de tres, y llegamos a un llano donde había un niño pastando unas borregas, el niño era indígena, lo sabia por su aspecto, ojos razgados, piel morena, lampiño, bajo de estatura, tenia quince años pero aparentaba ser mas pequeño, nos acercamos con el, platicamos y jugamos un rato a los escondidos, el chico se llamaba Jose, era muy alegre y ocurrente. Cuando le toco a Jose buscarnos, yo me escondi con Toni en una grieta que había entre las rocas que rodeaban la llanura, estando pegaditos para que no nos vieran tuve una ereccion y Toni lo noto, me saco el pene y me lo empezó a chupar, justo cuando Jose nos buscaba llego y nos encontró en el acto, primero se porto medio homofóbico, pero yo vi que se le había parado y lo jale con la mano para que de acercara mas y le desabotone el pantalón, no opuso resistencia, se dejo tocar por los dos, no se dejaba dar besos, se le hacia muy gay, pero poco a poco lo involucramos. A Jose le daba miedo que nos viera la gente de su comunidad, así que nos llevo a su guarida secreta, un sótano de piedra en unas ruinas de una casa vieja consumida por el bosque, nos tomo unos veinte minutos llegar a su escondite, ahí había una cama de piedra, tenia una colchoneta sucia y un par de cobijas, ahí se escondía cuando sus papas lo regañaban o cuando quería estar solo. Ya entrados en confianza nos contó que el hacia esas mismas cosas con su hermanito de diez años, lo cual nos calentó muchísimo, nos dijo que ahí era donde el contenía su secreto. No tardamos mucho en irnos encima de el para tocarlo y esta vez se dejo besar y se porto mas natural. Nos dejo bien claro que a el no le íbamos a meter nada, que el solo nos iba a dar a nosotros. Primero se cogió a Toni y después a mi, pero justo cuando ya íbamos a terminar, Toni se le puso atrás y le empezó a dilatar el ano para penetrarlo y Jose no puso resistencia, se dejo llevar y al final los dos le dimos a el. Fue lindo por que dejo de resistirse.
Regresamos al campamento y Manuel ya nos esperaba ahí, se había perdido buscándonos. Pasamos otros diez días más ahí. Pero esos son los recuerdos más memorables.
Gracias por calificar mis relatos.

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