Putita desde nenita 2
Primera dedeada de parte de mi hermano y una chupada al maestro de mate.
Hola chicos, vi que les gustó mucho el relato pasado y les traje la continuación de este. Sigan dejando sus comentarios y votos que me prende muchísimo leer que opinan. Espero lo disfruten
Después de que mi papi hablara con Javi al respecto sobre mí, la situación no se detuvo, ya que, ahora eran dos machos los que me daban de amamantar su leche: mi papi y mi hermano mayor, cada que dormía con mi papi el me daba de su leche casi a diario y los pocos días que dormía por mi cuenta Javi se encargaba de darme mi leche matutina sin falta. Creo que lo que más me gustaba era el contraste de ambos, mientras que mi papi me trataba bonito, como a una princesa y me lo hacia mamarsela delicadamente, Javi era rudo, me insultaba y usaba mi cabeza como él quisiera
— “¿Te gusta, perrita?”
Me preguntaba mientras con ambas manos sostenía con fuerza mi cabello y cabeza de ambos lados para enterrarme su verga en la boca, estábamos en la sala de la casa un sábado donde mi papá llevó a Aaron a sus clases de fútbol y nos dejó solos a nosotros. Yo tenia solo mis calzoncitos rosas con moñitos puestos y todo lo demás al aire, estaba en cuatro sobre el sillón chupandosela mientras el miraba el arco que mi espalda hacia hacia mi culito el cual el me manoseaba de vez en cuando
— “ufff pero que rico la chupas Mari” — al decir esto me saca la verga de la boca y me la pasa por toda la cara para yo seguir con la boca intentando chuparla o lamerla de nuevo, una acción que le gustaba y lo ponía a mil, ver como yo intentaba volver a meterme su verga mientras él la movía de lado a lado manchandome de mi saliva y su pre semen — “¿Te gusta mi verga? Yo se que te encanta comertela…y cuando te la meta por la conchita te vas a volver una adicta”
— “¿Por mi cosita? ¿Pero por que por ahí? — pregunté inocentemente ya que nunca me habían metido nada ni tocado justo ahí, si bien mi papi me pasaba la verga por el culo nunca me había tocado la conchita
— “¿Papá no te ha enseñado? Bueno, yo te enseñaré”
Tras decir esto el se sienta a mi lado y yo cambio de posición a como él me dijo: de rodillas en el sillón pero doblada hacia enfrente para poder seguir chupándosela pero ahora gracias a la proximidad mi cuerpo estaba más cerca de él dándole espacio perfecto para agarrarme el culo de mejor forma.
Tras algunos minutos de chuparsela casi hasta el fondo siendo como mete la mano dentro de mi calzón, no le presto mucha importancia hasta que su mano se pone justo frente a mi rayita y ahí intenté quitarme para ver que pasaba pero con su mano derecha me sostiene la cabeza en su verga para que no me detenga
— “No perra, sigue chupando”
Yo intenté ser obediente aunque los nervios y algo de miedo me consumía mientras sentía su dedo sobarme por encima de mi rajita en circulos, no se sentia mal aunque tampoco se sentía demasiado…pero, cuando sacó su dedo para chuparlo y lo volvió a meter, esta vez me abrió la rajita y deslizó su dedo adentro.
— “AY JAVIER!”
Grité asustada logrando salir de su verga rápidamente y voltearlo a ver…pero mi sorpresa no le gustó mucho y me jaló del pelo hacia atrás provocando dolor y cerrar mis ojos
— “¿Qué pendeja? ¿Te duele? Que mal, callate y sigue mamando ”
El me empuja y aunque intenté poner algo de resistencia en mis labios su verga entró de nuevo y esta vez hasta el fondo de mi garganta, ya habían pasado algunas semanas desde la primera vez que se la chupé asi que ya estaba más acostumbrada a que me golpeara la garganta y si bien me ahogue y arquee la primera vez, las demás ya las tomé como una profesional mientras sentía su dedo deslizándose de arriba a abajo en mi conchita.
Después del susto inicial se empezó a sentir realmente bien y no pude evitar dejar de chupar un poco para mover mi colita mas cerca de su mano, como si le estuviera pidiendo mas
— “Esa es mi puta…¿Ahora si te gusta?”
Yo solo asentí y con su mano libre me agarra del pelo para hacerme chupar porque ya se me había olvidado mover mi cabeza arriba y abajo pero, de repente, siento como su dedo hace presión y se mete casi al completo dentro mio. Al instante pegué un grito de dolor e intenté quitarme pero el me sostuvo en su verga ahogandome a propósito y aunque yo intentaba empujar sus muslos para zafarse el me tenia bien agarrada
— “shhhh shhhh ya va a pasar, estate quieta”
Dijo él y empezó a acariciar mi cabeza y darme algo más de espacio para, si bien aún tenerlo en mi boca, poder respirar más tranquilamente. Era (y fue) una de las pocas veces en las que fue amable o cariñoso conmigo.
— “Me voy a mover, no te asustes”
Empezó a mover su dedo y aunque me dolía un poquito empecé a sentir algo más, algo entre las piernas que me daba “cosquillas” pero a su vez me hacían temblar y retorcerme en sus manos y en cuanto empezó a hacerme mover mi cabeza no aguantó más y me la empujó hasta el fondo para soltar su lechita en mi garganta.
— “Ayyyy cabrón”
Dijo el mientras vaciaba sus bolas en su hermanita la cual recibía toda la leche sin protesta con la colita parada mientras metia y sacaba su dedo de la conchita mas rapido gracias a lo mojadita que estaba.
— “Buena niña…”
Al decir esto me saca el dedo y yo me quedo sintiendo un vacío literal y figurado dentro de mi. Trago todo el semen y me siento a su lado para mirarlo fijamente
— “¿Cómo se llama eso?”
— “¿Qué?”
— “Eso que me hiciste con el dedo”
— “Pues, tiene varios nombres: dedear, meterte el dedo, masturbarte…pero es lo mismo, ¿Te gustó?
— “Dolió pero sí me gustó…”
Al decir esto puedo ver como se le forma una sonrisa y me empieza a tocar y sobar el muslo con cierto grado de posesión
— “Ese es el inicio pa poder cojerte bien, si tienes ganas hazlo tu solita despacito hasta que te guste…”
Después de hablar un rato más sobre eso ambos nos cambiamos y fue a comprarme una nieve como había prometido, algo rico para comprar un secreto que ya ni siquiera era necesario…así que ahí entendí que ser putita podía traerme ventajas si es que las pedía primero.
Pasaron algunas semanas más de lo mismo, ya era finales de septiembre y yo estaba en la escuelita. Mi papá era maestro de preparatoria (misma a la que Javi acababa de entrar ese año) pero en esos tiempos era normal, al menos para el, conocer a varios otros maestros de diferentes escuelas y precisamente nos metió a esa escuela porque tanto el director como un que otro profe conocía a mi papi y por eso también nos conocían a mis hermanos y a mi que aunque si bien Javier estaba entrando a prepa y Aaron estaba en segundo de secu todos habíamos pasado por esa primaria.
Mi papá era MUY abierto con sus amigos…al punto de ya haberles confiado a algunos maestros de la primaria el que me hacia él en sus tiempos libres, así que ya se podrán imaginar que estos profes me veían con ojos de cazadores hasta que un dia que mi papi nomás no llegaba por mi por estar en una junta importante de Javier, uno de los profes se me acercó amablemente y hasta se puso a mi nivel de altura.
— “Hola Mariana, soy el profe Eduardo, si me conoces ¿no?”
— “Mmmmm, no”
Si lo habia visto, yo sabía que era un profesor pero para ese tiempo era poco perceptiva de mis alrededores y realmente no sabía que era amigo de mi papi.
— “¿No? Ohhhh qué pues” — dice riendo y algo decepcionado — “Soy el profe de los de tercero y amigo de tu papá, me dijo que iba a estar ocupado y que te lleve a casa”
Tras decir esto me tomó de la manita y me llevó con él, si se lo preguntan: si, yo sabia lo de no irte con extraños…pero él no era un extraño ¿verdad? Soy solo amigo de mi papi. Para la desgracia de alguno de ustedes pero mi fortuna él si tenía buenas intenciones al inicio y me llevó a mi casa…aunque como ninguno tenía llave y ni Javi ni Aaron habían llegado entonces nos tuvimos que quedar afuera en su carro.
Estando ahi el me preguntaba cosas simples como que tal me iba en la escuela, que si me llevaba bien con mis compañeros y hermanos y como me trataba mi papi. Se me hizo raro esa última pregunta pero de nuevo no presté mucha atención.
De repente, él me dice algo que me deja extrañada pero ya con mi mente de puta sintiendo que venía.
— “oye Mariana, ¿crees que puedas subirte la blusa?” — al principio se me hizo raro, aunque por mis experiencias pasadas ya podia sentir yo lo que venia y sin rechistar me desfajé (llevaba una blusa polo blanca solo con dos botones arriba y una falda color negro con rojo, ambos con el logo de la escuela ya que ese era el uniforme.
Al desfajarme y subirme la blusa para dejar ver mis tetitas el profe se relamió los labios y se acercó para ver mejor, el profe ya tenía su edad, como unos 40 y tantos.
— “ufff, ¿entonces es verdad que tu y tu papi juegan cosas especiales?”
— “Mhmm”
Asentí en silencio y el viejo pasa su mano áspera por mis pezoncitos para tocarlos y sentir que si bien aun estaba plana eran tetas de nenita.
— “Que rica Mariana, a ver, súbete la falda…”
Al decir esto yo ya habia conectado los puntos y sabia que iba a terminar mamando pene, asi que ya sin siquiera pensar levanté mi falda para enseñarle mis piernas y calzones negros con blanco, el uniforme requeria que se lleve un short bajo el jumper para asi evitar accidentes pero mi papi nunca me puso de esos, a el le gustaba que yo llevara calzoncitos para al salir de la escuela poder manosearme y verme en ellos.
— “Uy Mariana…” — el profe se queda viendo y pensando en que decir, hasta que ese pensamiento algo malvado y pervertido se posa sobre su mente — “Eso va en contra de las reglas Mariana, debes de traer short debajo de la falda”
— “Pero mi papi dice—”
Ni siquiera me dejó terminar cuando puso su mano sobre mi rajita a través de los calzoncitos y empezó a sobar provocándome un gemido suavecito
— “Nada Mariana, es contra las reglas y debes de recibir un castigo”
En cuanto dijo esto me soltó y se la sacó, yo ya sabia que seguia asi que subi mis rodillas al asiento y me incliné hacia adelante sobre el tablero del carro para que mi cara estuviera en su regazo, con una manita se la agarré y empecé a sobar suavemente mientras le daba besitos a los lados y en la punta
— “Ayyyy hija de….uffff, ya estás bien entrenada eh?”
Preguntó con una risa y me agarró de detrás de la cabeza para empujarme suavemente, lo que el no esperaba es que yo abriera grande, porque si bien no era tan larga como la de mi papi si era bien gruesa, y me metiera más de la mitad a la boca hasta atragantarme yo sola y empezar a chupar
— “Ayyy cabrona, chupala asi para quitarte el castigo”
Mientras yo movía la cabeza arriba y abajo para chuparsela su mano me subió la falda dejando a la vista de la ventana mi culito y me dió una nalgada. Yo me quejé y me detuve porque nunca me habían pegado pero el me agarró del pelo y me empujo hacia abajo
— “No pares, este es tu castigo por putita”
Al oir esto, me recordó mucho a Javier y el cómo me trataba así que le metí mas ganas a la mamada mientras cada tanto me daba una nalgada. Después de algunos minutos, el como que se tensa y deja de nalguear para decirme
— “Tu papi y hermanos ya llegaron…chupa más rápido para acabar”
Con la misma mano con la que me daba nalgadas me agarra de la cabeza y me empuja hasta llegar a sus bolas y me empieza a follar la boca sin piedad alguna, como si se le hubiera olvidado que se estaba cogiendo a una niña de 8 años y no a una puta…bueno, ustedes me entienden.
Tras algunos minutos de ser maltratada de la garganta me deja en la punta de su pene nomas y me acaba en la boca llenándome toda de su leche y aunque tragué un poco por reflejo el me dice que no me la trague y que abra la boca, yo muy obediente le hago caso y él puede ver la leche en mi lengua y boca
— “Bieeen, ahora trágatela y abre de nuevo, quiero ver que si seas buena niña y te la tragues”
Hice lo indicado y volví a abrir la boca donde algunos remanentes de semen aun estaban pero el sonrió y empezó a arreglarse
— “Que buena niña eres, te levantaré el castigo pero hay que hablar mas de eso oiste?”
Yo nomas le asiento por el dolor de garganta y ambos bajamos para llevarme a mi casa. Al entrar saluda a mi papá como si nada y al preguntar si alguno de los dos tenia hambre el profe dice
— “No creo que tenga hambre, le acabo de dar de comer un buen vaso de leche de la tienda…¿Verdad? — al preguntar me mira y yo le sonrió a ambos y asiento. Mi papá como que sí captó eso y mi pelo desarreglado pero no dijo nada. Nos despedimos del profe y mi papá me mandó a bañarme antes de hacer mi tarea…
A partir de ese momento ahora también el profesor de matemáticas tenía sus ojos…y verga en mi y esto luego llevó a varios problemas inmorales pero bien ricos.
Si les gustó déjenme saberlo para darles otra parte de mis aventuras de putita. Disfruten y tengan cuidado :).

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