9.- jugando con wilmito y su culito 🍑
El yeso de Wilmito por fin se ha ido por lo que AndrĂ©s hará lo que cualquiera harĂa en esa situaciĂłn, ese culo ahora le pertenece a AndrĂ©s.
Por fin habĂa llegado el dĂa donde Wilmito se quitarĂa el yeso y eso significaba que por fin disfrutarĂa al máximo ese cuerpo infantil, de solo pensar en todo lo que harĂamos ya se me habĂa parado la verga
El señor Gilbert ya se habĂa ido al hospital pero me habĂa dejado la sierra para retirarle el yeso a su sobrino pero eso seria más tarde, es decir, despuĂ©s que Wilmito despertara asĂ que por el momento decidĂ ir en coche a una farmacia y comprar una cosita para Ă©l o para usar con Ă©l.
Al regresar quise llevar el comprado a mi habitaciĂłn para despuĂ©s despertar a Wilmito pero al subir las escaleras escuche un ruido proveniente de mi habitaciĂłn por lo que me acerque despacio para no hacer ruido. En la habitaciĂłn estaba Wilmito sentado en mi cama, Ă©l no habĂa notado mi presencia, estaba sentado solo usando su camisa pero la tenia un poco subida lo cual hacia que se le vieran sus huevitos junto a su penecito que estaba paradito.
Al parecer Wilmito acababa de despertar y por eso me fue a buscarme a mi habitaciĂłn, de seguro querĂa que le quitara el yeso de inmediato. Iba a entrar pero veo que Wilmito busca entre mis cosas y saca de un cajĂłn uno de los muchos lápices que tenia ahĂ, se va de nuevo a la cama y como puede se lo coloca detrás de Ă©l, exactamente cerca de su culito y lentamente se comienza a sentar cerrando sus ojos y suspirando mientras se lo metĂa. Teniendo el lápiz casi adentro por completo veo como lleva su mano a su hoyito para comenzar a empujarlo más al fondo, como siempre Wilmito habĂa cerrado sus ojos para concentrarse en el placer pero al ver eso solo me paro la verga y me impaciento para quitarle el yeso. QuerĂa ver hasta donde podĂa llegar solo pero tambiĂ©n me dio curiosidad saber que harĂa al verme por lo que mientras estaba sentado y con los ojos cerrados entre a mi habitaciĂłn
Andrés: Hola, veo que ya despertaste – dije acercándome a la mesa mientras Wilmito se asusto abriendo los ojos – ¿pasa algo? Parece que viste un fantasmas
Wilmito: No pasa nada. ¿Dónde estabas? – dijo nervioso y claramente queriendo cambiar de tema
Andrés: Fui a comprar algo pero dime ¿has estado buscando algo? – dije colocando la bolsa en la mesa, cerrando el cajón y acercándome a Wilmito – ¿Qué has estado haciendo? Veo que tu pistolita esta feliz
Al entrar no le habĂa dado tiempo a Wilmito de reaccionar por lo que su penecito estaba a la vista todavĂa por lo que cuando le pregunte eso Ă©l reaccionĂł y se bajo de inmediato la camisa con su mano, me puse enfrente de Ă©l y antes que despegara su mano puse la mĂa encima
AndrĂ©s: No se porque tienes vergĂĽenza todavĂa conmigo – dije quitando su mano y subiendo mucho más su camisa – A mi me gusta jugar con tu pistolita Âżlo sabes verdad?
Tome el penecito de Wilmito, le baje su prepucito y con mi lengua comencé a darle pequeñas lamidas a su glande, después de tratar su penecito como una paleta lo acosté un poco rápido en mi cama lo que hizo que soltara un gemido de seguro por el lápiz que tenia en su interior
Al acostar a Wilmito yo me acostĂ© tambiĂ©n quedando encima de Ă©l, con mi mano derecha acariciaba y apretaba su penecito junto con sus bolitas, con la izquierda me sostenĂa para no lastimarlo al mismo tiempo que comenzaba a besar su boquita a lo que Ă©l solo correspondĂa mi beso y es que ya casi habĂa aprendido a hacerlo bien.
Aunque Wilmito estaba disfrutando me despegue y me senté en la cama a lo que él se me quedo mirando
AndrĂ©s: ArrodĂllate en la cama y enséñame tu culo – dije poniĂ©ndome un poco serio
Wilmito sabia que cuando me ponĂa serio me tenia que obedecer o serĂa castigado despuĂ©s aunque en esta ocasiĂłn siempre seria castigado. Con un poco de pena no dijo nada y solo hizo lo que le ordene
Entre sus nalguitas no se veĂa nada por lo que con mi mano le abrir su pequeño anito y con mis dedos tome el lápiz y se lo comencĂ© a sacar hasta la mitad lo que provocĂł que se le saliera un pequeño gemido
AndrĂ©s: Estoy un poquito enojado – dije volviendo a metĂ©rselo un poco lo que hizo que apoyara su mano en la cama – Si querĂas que te prestara algo para tu culito me lo debiste de pedir prestado
Mientras decĂa esto ultimo hacia movimientos circulares con el lápiz para luego sacarlo y meterlo un poco. VeĂa y sentĂa como la Wilmito apretaba su culito y suspiraba de placer, de seguro querĂa que continuara pero no lo iba a hacer por lo que tome el lápiz con la mayor firmeza que podĂa con mis dedos
Andrés: Tu comportamiento merece un castigo– dicho jale el lápiz lo más rápido que pude sacándolo del culo de Wilmito
Wilmito: ¡Aaaaah!– gimió
Después de sacarle el lápiz Wilmito se sentó en la cama a lo que aproveche y me senté rodeándolo, luego tome su penecito para masturbarlo de la puntita. En esa posición apretaba su cosita mientras me pegaba a él para que sintiera mi pene, acariciaba su pecho y con tres dedos lo masturbaba lentamente hasta que sentà que se contrajo y soltaba un gemido, puse mis labios cerca de su oreja y le hable tranquilamente
Andrés: Tu castigo no será hoy, vamos a la sala – dicho nos dirigimos para allá
Era obvio que el culito de niño pedĂa verga y yo le concederĂa ese deseo hoy por lo que lo primero que hice fue poner a Wilmito en una silla e inmediatamente tome la sierra que estaba cerca para quitarle el yeso, Ă©l sentĂa miedo aun cuando ya le habĂa explicado como funcionaba por lo que lo encendĂ e hice como si me fuera a cortar el brazo, al ver que no paso nada solo respiro tratando de ser valiente y entonces por fin se lo pude quitar
Wilmito: Gracias – dijo poniéndose de pie
Como todos los niños Wilmito estiraba su brazo como si estuviera jugando, se reflejaba la felicidad en su rostro pero al acerca su brazo a su nariz su cara cambio a una expresión de asco a lo que yo me reà un poco
Andrés: Vamos a bañarte y te lavare bien el brazo y también tu culito
Wilmito: Andrés, quiero seguir jugando – dijo refiriéndose a “jugar” y no jugar
AndrĂ©s: Se nota que eres paciente – dije siendo sarcástico – Esta bien solo lávate el brazo y ven aquĂ, pero lávate bien
Wilmito al escucharme no asintiĂł sino que solo saliĂł corriendo hacia el baño, como solo tenia puesta su camisa se veĂa como al corre se dejaban ver parte de sus nalguitas y de seguro su verguita se balanceaba de un lado a otro. Me acerque a la salida de la sala y mientras Ă©l subĂa las escaleras dejo más al descubierto su traserito y entonces recordĂ© a Julio y como Ă©l habĂa visto casi lo mismo. Ya anteriormente hable con Ă©l y le dije que el juguete de le habĂa dado a Wilmito le habĂa gustado por lo que le querĂa pedir más de esos “juguetes”, Ă©l todo emocionado acepto en dármelo pero que tendrĂa que ir por a su casa a traerlos, me avisarĂa cuando los tuviera. Cabe mencionar que Julio querĂa volver a ver a Wilmito pero le dije que fuera paciente que despuĂ©s harĂa que Wilmito se disculpara con Ă©l.
Estaba pensando en eso y sobre los posibles “juguetes” cuando escuche a Wilmito bajar la escaleras y en un instante estaba de regreso en la sala
Me acerque a Wilmito y al notar que su brazo ya no apestaba lo tome con fuerza y lo cargue en mis brazos colocando uno debajo de sus nalgas blancas y rodearlo con el otro, al tenerlo asĂ acerque mis labios a los suyos para comerle su boquita a besos, lo besaba con un claro frenesĂ, era mĂo y no habĂa nada que nos detuviera ahora
Wilmito con su pierna comenzĂł a rosar mi pene el cual se querĂa liberar de la prisiĂłn de mi pantalĂłn. Deje a Wilmito en el suelo para quitarme toda mi ropa, Ă©l hizo lo mismo con su camisa y nuevamente me querĂa volver a besar pero lo detuve para sentarme en el sofá
Andrés: Antes de sentir mi pene en tu culito rosa lo debes sentir en tus labios
Era la primera mamada que iba a recibir de Wilmito y tenerlo asà provocó que me saliera un poco de liquido preseminal por lo que le tome unas gotitas con uno de mis dedos y le dije que lo chupara, Wilmito se acerco sonriendo, tomo mi mano y se metió ese dedo viéndome, por ser mi dedo sentà muy bien como trataba de jugar con su lengua, chupo tanto mi dedo dejándolo cubierto de su saliva
Abrir mis piernas dejando a su disposición toda mi verga, Wilmito solo me sonrió, se arrodillo y sin dejarme de mirar lo primero que hizo fue darle una lamida a mi glande, después con su mano bajo lo más que pudo mi prepucio para darle lamidas a la base de mi pene. Después de hacer esto por fin se lo metió a la boca pero fue muy brusco y rápido se lo saco comenzando a toser por lo que cuando se calmo lo ayude
Cuando Wilmito se calmo lo volvió a intentar más despacio, fue metiéndoselo en su boca pero solo alcanzaba a chupar un poco más de la punta, aun asà comenzó a mover su cabeza hacia atrás y adelante, con mi mano tomaba su cabeza y trataba de que se lo metiera más en su garganta y aunque esto le provocaba más arcada poco a poco se tragaba más de mi verga tanto que se pudo comer la mitad en su primera vez.
Estaba disfrutando mucho de la mamada de Wilmito pero se canso de estarse metiendo mi pene en su boca por lo que me termine de masturbar y le tire mi leche en su cara, tome un poco de esta y dándole la vuelta la use para comenzar a dilatar su anito
Andrés: Vamos a mi habitación, ahà continuaremos
Tome a Wilmito de la cintura y lo levante de forma que sus piernas quedaran encima de mis hombros y lo lleve asĂ a mi habitaciĂłn, podĂa sentir como su penecito tocaba mi cabeza de lo durito que estaba, mientras subĂamos con mi cabello le hacia cosquillas en su barriga y solo reĂa
Estando ya al lado de la cama me tire despacio a ella de forma de que Wilmito quedará debajo, estando asĂ decidĂ continuar jugando un poco más y le comencĂ© a hacer cosquillas con mis dedos. Primero lo tome de uno de sus tobillos para hacerle cosquillas en su pie lo que provocĂł que se retorciera un poco; despuĂ©s quise volver a hacerle cosquillas en su barriga y al hacerlo levanto sus piernas para que sus rodillas se pusieran a la altura de su estomago entonces aprovechando que estaba acostado continuĂ© con las cosquillas con una mano y la otra la lleve cerca de su anito y comencĂ© a acariciar su zonita perianal, Wilmito solo levantaba su cintura al sentir como mi dedo hacia pequeñas caricias pero por las cosquillas se volvĂa a acostar, todo esto se repitiĂł hasta que continuĂ© con el siguiente paso
Estando acostado le dije que sostuviera sus piernas para mantenerlas levantadas dejando su verguita más pegada a su abdomen y sus nalgas un poco separadas dejando su culito rosado a mi disposiciĂłn. Acerque mi nariz y al sentir mi respiraciĂłn Wilmito solo reĂa más. Su culito olĂa un poco más fuerte que cualquier otro dĂa pues todavĂa no lo habĂa bañado pero no me importo, abrir mi boca y comencĂ© a pasar mis labios junto con mi lengua por toda su rayita, chupaba todo el culo de Wilmito y Ă©l simplemente gemĂa mientras ponĂa cara de placer.
Cuando me cansĂ© de chupar su culo me separe de Ă©l solo un momento mientras le decĂa que esperara un momento; mientras Ă©l se sentaba abrĂ el cajĂłn de la mesa, saque la bolsa y de esta saque una pequeña caja la cual contenĂa un lubricante a base de agua que usarĂa para que ese culo de niño comiera mi verga
Andrés: Esto es una ayuda, ya sabrás para que – dije a ver su cara confusa– Ponte como perrito y enséñame tu colita
Wilmito solo me sonriĂł como diciĂ©ndome que Ă©l no era uno pero hizo lo que dije. Tome una gota de lubricante y puse mi dedo en su entradita y presione un poco pero lo que no esperaba es que el lubricante fuera mejor de lo esperado pues al hacer esa mĂnima presiĂłn mi dedo se deslizo rápido en el interior de Wilmito. Al ver esto saque mi dedo para poner más lubricante en dos de mis dedos, hice que mi mano tomara la forma de una pistola y estando cerca del ano de Wilmito hice el disparo, es decir, metĂ mis dedos indicĂ© y corazĂłn de golpe lo que provocĂł un pequeño quejido de dolor y que se hiciera para adelante, me reĂ y mientras Ă©l volvĂa a su posiciĂłn le di una nalgada suave lo que hizo que me volteara a ver con una sonrisa pero tratando de fingir enfado. VolvĂ a meter mis dedos y asĂ masajear su interior haciendo cĂrculos primero lentos y despuĂ©s más rápido, cuando estaba cerca de su infantil punto P lo presionaba haciendo que Wilmito se estremeciera por la sensaciĂłn, hasta notĂ© como unas dos gotas de pipi le salieron de su penecito. Por Ăşltimo volvĂ a sacar mis dos dedos para poner solo un poco más de lubricante y lentamente meterle tres dedos, se quejo un poco. QuerĂa sacar y meterles mis dedos pero más querĂa hacer que Wilmito acabara conmigo dentro asĂ que solo acaricie sus paredes anales un poco y saque mis dedos
Wilmito estaba disfrutando de este masaje a su hoyito pero tambiĂ©n se estaba impacientando un poco por lo que inmediatamente saque más lubricante y unte una buena cantidad en mi verga, especialmente más en mi glande que aunque estaba expulsando mucho precum quise estar seguro que lo siguiente iba a funcionar. Acerque a Wilmito lo más que pude haciendo que mi pene rozara con su anito, luego yo me miro pene del tronco y lo movĂa alrededor de su hoyito como si lo estuviera acariciando
Andrés: Te lo iré metiendo despacio, sino aguantas me dices
Wilmito: Sà –dijo sonriendo y cerrando sus ojos
El penecito de Wilmito temblaba un poquito cuando respiraba, estaba ansioso de que yo le diera de comer verga a su culito, asĂ que sostuve mi pene firmemente y lo empuje un poco haciendo que entrara la cabeza. Wilmito solo dio un pequeño gemido lo que significaba que no le doliĂł o por lo menos no lo demostraba por lo que decidĂ que podĂa continuar, entonces lo tome de la cintura y se empuje mi pelvis para metĂ©rselo hasta la mitad
Wilmito: Aaaah
Andrés: ¿Estas bien? ¿te lo saco?
Wilmito: No, me aguantĂł, solo me duele un poquito
Gracias al lubricante todo estaba yendo mejor de lo que imagine aunque claramente esas grandes nalgas que tenia Wilmito tambiĂ©n eran de mucha ayuda, si todo iba bien no solo le iba a metĂ©rsela toda a ese lindo culito infantil sino que de seguro Wilmito disfrutarĂa mucho de la cogida que le iba a dar
SentĂa como ese hoyito me apretaba mi glande, el interior de Wilmito era cálido, no querĂa esperar pero por ser el primer pene de ese culito de niño decidĂ dejárselo asĂ un poco. Mientras esperaba que Wilmito se acostumbrara a tener parte de mi verga dentro pensĂ© en volver a hacerles una caricias a su verguita por lo que puse mi mano encima de sus huevitos y jugaba con ellos si como fueran canicas luego tomaba su pistolita y comencĂ© a subĂ y bajar su capullo lentamente, despuĂ©s tomaba un poquito del lubricante el cual lo tenia en la cama y lo use para acariciar la puntita de su penecito
Wilmito se mordĂa su labio mientras gemĂa, se escuchaba claramente su respiraciĂłn y como sus huevitos se movĂan dentro de su escrotito, parecĂa que sus bolitas tenĂan vida propia
DespuĂ©s de un par de minutos Wilmito abriĂł sus ojos y luego me sonriĂł dándome la señal de que podĂa continuar y sin pensarlo mucho lo tome nuevamente con mis dos manos de su cintura y le metĂ de golpe toda mi verga
Wilmito: ay, me duele, sácamelo por favor
Por lo visto no se habĂa acostumbrado del todo todavĂa y le doliĂł cuando se la termine de meter, en ese momento Wilmito se querĂa despegar pero lo sostuve para que no lo pudiera hacer, en cambio se la saque hasta la mitad y se la volvĂ a meter
Wilmito: Aaaaah – dijo mientras soltaba algunas pequeñas lagrimas
AndrĂ©s: Pronto te vas a acostumbra, además tĂş dijiste que querĂas sentir mi verga –dije tocando su oreja
A pesar de haber lubricado su hoyito el culito de Wilmito se sentĂa apretadito lo cual solo aumentaba mi excitaciĂłn. Esta vez no espere a que Wilmito se acostumbrara a tener mi pene dentro y en cambio lo comencĂ© a penetrar lentamente
Wilmito me tenĂa sorprendido, bueno más bien su culito rosadito junto con sus blancas nalguitas y es que no podĂa creer que mi pene estuviera desapareciendo dentro de ese agujerito de niño, al parecer masturbarlo por atrás durante un mes lo habĂa abierto un poco
SeguĂa penetrando despacio a Wilmito cuando me di cuenta que ya no estaba sintiendo tanto dolor por lo que otra vez sin avisarle comencĂ© a moverme rápidamente
Wilmito: Aaaaah – gimió esta vez
ContinĂşe con ese mete y saca lento por unos minutos hasta que decidĂ preguntarle algo
Andrés: Esta bien rico tu culito, ¿te estas gustando esto verdad?
Wilmito: Si mmmmm me gusta mucho Aaaaah
AndrĂ©s: Ahora tu eres todo mĂo –dije acelerando mucho mis embestidas – Vamos, di que eres mĂo, di que tu culo me pertenece
Wilmito: Soy tuyo Aaaaah, mi Aaaaah mi culo mmmm mi culo es tuyo
En toda la casa solo se escuchaba el sonido que hacĂan mis huevos al chocar con las nalgas de Wilmito junto a sus gemidos. MetĂa mi pene para inmediatamente meterlo de golpe, lo sacaba y metĂa. SentĂa como mi pene invadĂa todo el interior de Wilmito, nunca habĂa pensado la ricura que podĂa dar un pequeño culito infantil, un culito del que ahora seria mi niño
Ve como el cuerpo de Wilmito bañado en su sudor por el placer era toda una maravilla, de pronto mientras seguĂa con mis embestidas vi como Wilmito suspiro mientras soltaba un gran gemidos, sentĂ en ese momento como su culito se apretĂł un poco más para despuĂ©s ver como su cuerpecito se iba hacia adelante. Ver como Wilmito acabo por primera vez con mi pene dentro de Ă©l hizo que yo sintiera un gran morbo y lujuria lo que provocĂł que llenara su hoyito de mi leche, de seguro Ă©l sintiĂł como mi pene temblaba dentro de su hoyito pues cuando estaba eyaculando me volteĂł a ver con una sonrisa y una cara de satisfacciĂłn y cansancio
Saque mi pene de Wilmito y vi como su anito estaba lleno de mi leche, estaba palpitando de lo abierto que habĂa quedado. Con mis dedos tome un poquito de la leche que se le estaba saliendo y se la restriegue hacia abajo Ăłsea hacia sus huevitos
Wilmito: Quiero ir al baño – dijo mientras me apartaba de él
Ayude a que se levantara para no manchar sus sabanas pero cuando se paró vi como caminaba como cojeando y se inclinaba hacia un lado, al parecer estaba un poco débil por lo cogida que acababa de recibir por lo que decidà que fuéramos despacio al baño
Andrés: ¿Cómo te sientes? ¿te gusto tener esto en tu culito? – dije tomando mi pene
Wilmito: Si pero me duele – dijo llevando una mano para atrás
Andrés: Es normal, veré si compro algo para que se te quite el dolor después – dije acariciando una de sus nalguitas
Pensaba cogerlo otra vez pero mañana Ăbamos ir al cine y querĂa que su culo estuviera bien y preparado por cualquier cosa que pudiera suceder por lo que aguante las ganas y deje que descansara
Llegando al baño Wilmito se sienta en él váter y empieza a pujar sacando lo que tenia de semen y un poquito de sangre de su culito, él al ver la sangre se preocupó pero lo volvà a calmar diciéndole que era normal
Con Wilmito nos bañamos y despuĂ©s le fui a comprar una pomada y se la puse. El resto del dĂa solo estuve entrenándolo un poco para que mejorara sus mamadas mientras lo tocaba pero solo eso. En la noche el dolor de Wilmito ya habĂa disminuido bastante pero todavĂa caminaba un poco raro por lo que me preocupĂ© que el señor Gilbert se diera cuenta pero por suerte cuando llego comiĂł rápido y fue a dormir al instante pues me dijo que mañana debĂa estar temprano en el hospital pues tenia unos asuntos que atender
Ya con Wilmito y el señor Gilbert dormido pensĂ© en como le habĂa dado verga a Wilmito y me masturbe sabiendo que ahora que no tenia ese maldito yeso lo iba a exhibir más todavĂa y ya tenia un plan para mañana. DespuĂ©s de eyacular nuevamente me dormĂ estando desnudo
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Nota de Autor: Pido perdón por tardar en escribir un nuevo relato, estuve ocupado con asuntos personales no obstante como disculpa por la tardanza se estará publicando otro relato junto a este, es decir, hay dos nuevos relatos en este momento. También decirles que desde ahora los relatos estarán enumerados comenzando desde esté que es el número nueve



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