La Timidez de mi Hijito Damian, 5@ Parte
Estimados lectores, al fin de vuelta, para los que han seguido mi relato que ya vamos en la entrega V, les invito pues a disfrutar del relato de mis experiencias y a comentar a mi correo, en la pagina o simplemente regalandome una estrella. Los espero.
Estimados lectores, al fin de vuelta, para los que han seguido mi relato que ya vamos en la entrega V, les comento que no hay más novedades salvo las visitas de mi primo algunos fines de semana con la consecuente sesión con mi hijo Damián completamente dormido donde ambos disfrutamos de su cuerpito inocente a nuestro regalado gusto, siempre ayudados. Damián no ha vuelto a manifestar interés por irse a vivir a la casa parroquial con mi primo, el cura Matías y desde ahí continuar sus estudios y avanzar en la superación de una timidez crónica que tiene para compartir con otras personas, una especie de “fobia social “donde el único síntoma es su reticencia a interactuar con otras personas, por lo que el psicólogo dice que no constituye una patología, y lo cual ya he referido en la entregas anteriores y comparto el link de la primera entrega que ya lleva más de 2000 visualizaciones https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/gays/la-timidez-de-mi-hijo-damian/
Y volviendo al tema de que Damián se vaya a estudiar durante la semana a la casa parroquial al cuidado de mi primo, Matías que es el Superior de la congregación en dicha casa, se ha abierto una posibilidad ya que estando próximas las vacaciones de invierno del colegio, Matías nos ofrece que lo acompañemos a una casa de retiro de la congregación por esa semana de vacaciones, donde nos acompañaría Andrés, el joven seminarista al que yo calcule unos 14 años y que ya habíamos conocido en la congregación.
Se lo comenté a Damián que aceptó de buen grado, mas aún que tuvo buena conexión con el joven monaguillo cuando se conocieron. Así que el plan inició su marcha.
Por supuesto Matías una vez más me regala códigos de acceso a los videos prohibidos en la plataforma ya conocida y me volví a dar buenos atracones autosatisfacción sexual al mirar esos jovencitos con adultos de miembros de la congregación. Como siempre sus rostros difuminados, pero al fin de cuentas no era lo importante de mirar, y vaya que hay cosas que mirar en detalle alimentando mi imaginación de poder estar ahí.
Así llegó el día del viaje, salimos a media tarde los 4 y llegamos a una amplia casona ubicada cerca del mar. El aire salino y esa humedad característica nos hizo sentir claramente en lo que las vacaciones significan.
Matías nos guio en la amplia casa con múltiples cuartos y baños, una gran sala todo habilitado para muchas personas, pero en esta ocasión seriamos solo nosotros. Ubicó a Damián y Andrés en un cuarto de dos camas y nosotros en uno contiguo también con dos camas, si bien eran camas grandes y además contaba con baño privado.
Nos reunimos a cenar, en la casa no había elementos tecnológicos así que la tranquilidad seria plena. Luego de la cena nos dirigimos a nuestros cuartos. Damián se mostro algo cansado por el viaje y el aire marino y se durmió rápidamente. Matías y yo nos pusimos sendos pijamas y nos quedamos conversando cosas de la familia y de otros temas sin tocar el tema sexual.
Había pasado un buen rato ya, quizás una hora, cuando un suave golpeteo en la puerta nos llamo la atención y ésta se abrió suavemente apareciendo Andrés, el jovencito quien vestía un largo camisón, y unas sandalias. Se apresuró a entrar cerrando la puerta tras de sí. Me alarmé y le pregunté por Damián, pero me tranquilizó diciendo que dormía profundamente. En ese momento se movió y al pasar frente a una lámpara pude observar que debajo de aquel camisón no llevaba otra ropa. Se sentó en la cama al lado de mi primo quien lo abrazó cálidamente y le dijo que estaba muy contento que estuviera con nosotros y así podría conocer un poco mas al padre de Damián, obviamente refiriéndose a mí, ante lo cual el jovencito se puso de pie, y mientras decía que se quería presentar de mejor forma ante mí, se sacó el blusón quedando completamente desnudo ante mi asombro, donde mis ojos casi se salen de las orbitas al mirar aquel hermoso cuerpo juvenil, muy blanco, completamente desprovisto de vello corporal. Mientras yo le miraba extasiado, procedió a darse una vuelta sobre si mismo lo que me permitió observar su hermosura, su cuerpo bien formado, un culazo de exposición también muy bien formado y una rajita deliciosa que solo me dieron ganas de lamerla. Puso un cojín en el suelo y se arrodillo ante mí y ávidamente empezó a hurgar en el pantalón de mi pijama buscando ya imaginaran que……NO, NO exclamé, ante lo cual se detuvo, pero fue mi primo Matías quien tomo la palabra preguntando al jovencito, “Andrés, alguien te obliga a estar aquí y hacer esto?” Por supuesto que NO maestro, lo hago porque quiero y mas aun por conocer al papá de mi amigo Damián. Mi primo hizo un gesto y yo simplemente me dejé hacer……
El jovencito hábilmente tomo mi pene y se lo metió en la boca con ansiedad, mostrando su experiencia en esas lides, arrancándome los primeros gemidos, me ayudo a quitarme el pijama sin dejar de lamer chupar y mamar, pasando desde mis huevos uno a uno y después ambos hasta mi pene que a cada instante mas se engrosaba de placer.
Mientras ello ocurría, mi primo sin perder tiempo se ubico en la parte trasera del jovencito, y empezó a meter su lengua en aquella hermosa rajita que antes alcance a ver, muy blanca, escondida entre dos grandes nalgas apetitosas, lo que arranco también un gemido al chico al sentirse invadido por la larga y húmeda lengua del cura. Aquel cunnilingus anal producía sus efectos, el chico chupaba con más fruición haciéndome recordar los videos que antes había disfrutado y trate de recordar si aquel chico era participe de alguno de esos, y mientras yo cavilaba en eso tratando de no llegar al clímax muy pronto, simplemente no pude aguantar tanta lujuria y empecé a derramar el semen de mis huevos en la boca del imberbe jovencito quien se esforzaba por no perder ni una gota tragándola con total placer, mientras yo gemía y casi aullaba del placer y me limitaba al recordar que Damián dormía en el cuarto contiguo y podía despertar.
Mi primo sonriendo me hizo un guiño con su ojo izquierdo, mientras acomodaba al jovencito sobre la cama, en un borde y de espaldas, levantando sus piernas para ponerlas en sus hombros. Ya me imaginé lo que venía, y mientras observe con todo detalle al jovencito, de hermosos ojos verdes, pelo rubio pero muy corto, labios carnosos que creo ayudaban en las fabulosas mamadas que sabia dar, un pene muy blanco que a pesar del morbo de la reunión estaba completamente flácido lo que me hizo entender que su placer se reflejaba en su culito y boca mas que en su pene.
Y bien, ya ubicado en la posición descrita y lubricado con abundante saliva de Matías en su anterior comida de culo acerco su tremendo pene (que desde nuestra adolescencia no veía) y se fue abriendo paso en aquella blanca cuevita, ansiosa de recibir por completo aquel invasor. Mi posición privilegiada me permitía mirar como centímetro a centímetro entraba aquella saeta de carne en el jovencito y también mirar sus gestos, a veces de dolor otras de pasión, al ir siendo atravesado, en un momento me miró a los ojos y se sonrió saboreándose dándome a entender que estaba disfrutando profundamente (nunca mejor utilizada esa palabra) de aquella penetración.
La maestría de mi primo se manifestó de inmediato. Sacaba su larga verga hasta el mismo borde anal, para meterla violentamente hasta el fondo arrancando gemidos de placer al chico, una y otra vez, mientras Andrés se afirmaba de la ropa de la cama, a ratos la aceleración era total, casi desesperada para retomar la tranquilidad de la clavada pausada. Mientras ello ocurría, el jovencito me pidió me acercara a su rostro y me abrió la boca pidiendo mi pene el que ya con tremenda visión que yo tenía, estaba erecto a plenitud, lo que hice y sentí su lengua lamiendo y chupando mi miembro mientras mi primo seguía dándole al mete y saca.
La posición descrita duro algún tiempo más y ahí mi primo me pregunto como me encontraba y respondí que bien. Inmediatamente me pregunto si quería cambiáramos de posición lo que me hizo lamerme los labios para decir SIIIII ante lo cual el sacó su pene del lampiño y albo objeto de placer y ofrecerme su posición la que apenas me ubique allegué mi verga y sin mas preámbulo la metí hasta el fondo lo que causo un gemido del chico, a pesar que recién estaba muy bien ensartado, esto ya que mi pene es algo más grueso que el de mi primo.
Queridos lectores, esa sensación de sentir ese culito joven, lampiño, apretadito y caliente es de verdad INEFABLE y solo lo entenderá quien como yo tenga la fortuna de profanar una gruta joven de esa calidad y naturaleza, yo me sentí tocar el cielo cuando mi pelvis tocó esa carne dura de las nalgas del futuro sacerdote, y poder iniciar ese ejercicio de retroceder y avanzar para meter y sacar mi verga, cerrando los ojos para, al abrirlos comprobar que NO ERA un sueño y ver el rostro angelical del jovencito que me miraba lujurioso saboreándose y murmurando cosas ininteligibles que la calentura le hacía decir.
Esta vez mi eyaculación, al ser la segunda de la noche tardo bastante más en llegar, así que mi primo me fue sugiriendo cambiar de posiciones, irnos alternando, poner al jovencito en posición 4, cogerlo de costado mientras el otro le daba por la boca. Para que ustedes lectores se imaginen, hicimos todo lo razonablemente posible dentro de la sexualidad entre tres varones, para finalmente yo avisar que estaba a punto de acabar lo que hice dentro del culo del jovencito mordiéndome los labios para no gritar de placer y morbo, llenándole hasta lo mas profundo de su agujero tanto así que empezó a salir por los lados chorreando por sus nalgas hasta las sábanas, y mientras ello ocurría mi primo ocupó mi lugar argumentando que le gusta “revolver” el semen y también llenó con su abundante semen (era su primera eyaculada) dentro del joven que estaba al borde del desmayo de tanta lujuria, iniciando un movimiento circular con su pene dentro del joven revolviendo como el dijo nuestros líquidos seminales mientras Andrés simplemente se dejaba hacer, completamente agotado pero feliz, sonriendo y saboreándose, me tomo la mano y me dio las gracias y me pidió un beso en su dulce boca el que por supuesto complací.
Luego de reposar un rato, Andrés se metió al baño a ducharse mientras mi primo y yo solo nos mirábamos, satisfechos, un buen rato sin decir nada solo sonriéndonos, mientras oíamos como corría el agua de la ducha.
¿Qué tal? Por fin me pregunto, Uffff un sueño querido primo. ¿Qué tal si Damián aprende a disfrutar de todo eso? Uffff Mi gran sueño, respondí.
Andrés salió de la ducha, se puso su camisón y retornó silenciosamente al cuarto contiguo donde mi hijo dormía plácidamente, sin imaginar lo que había ocurrido a un par de pasos de su cama.
Los días siguientes la actividad se repitió, nunca en mi vida había cogido tanto y a tanto placer, que el niño (tiene 13 años según al fin averigüe) estaba siempre disponible para irnos turnando, cambiando posiciones, en fin lo que se nos ocurriera. Y ya en la confianza Matías le comentó que necesitábamos de su ayuda para que Damián supere su timidez y descubra el placer que el ya disfruta a lo cual se comprometió encantado e ir informándonos lo que se fuera dando.
Así, me fui enterando que ya Damián se acostumbro a mostrarse desnudo ante su amiguito, e incluso a hablar de cosas mas personales, a descubrirse en la intimidad con Andrés siempre dispuesto a aclarar sus inquietudes, e incluso hablar cosas básicas de sexo, masturbación y temas así, lo que fue cimentando su amistad abriendo la posibilidad que se fuera a la casa parroquial como ha sido el plan de mi primo y mío con mi tímido hijo.
Al finalizar la semana regresamos a casa, al despedirnos mi primo me dio una clave nueva para ver videos de la plataforma privada que ya les he comentado, estimados lectores.
La clave que me entregó la dejé un par de días sin preocuparme dado que la semana de relajo acumuló trabajo que debía avanzar, hasta que en la semana me senté a mirar que de nuevo había. Damián ya dormía así que entré a la pagina privada y me dispuse a ver algo delicioso cuando……lo que veo es las imágenes de nuestras propias excursiones sexuales con el hermoso seminarista Andrés, lo que casi me hace caer de la silla de la impresión. Lo que sí, como en los videos que vi antes, nuestras caras se ven difuminadas y la del jovencito a veces se ve casi entera mostrando el rostro lujurioso, sus labios y signos de placer. Me quede pensando en la habitación y no me pude dar cuenta de donde estaban la o las cámaras que nos filmaron, como sea era un trabajo absolutamente profesional, y será tema de la próxima conversación con mi primo Matías y ojala con el pequeño Andrés. Por supuesto no perdoné de hacerme una deliciosa paja recordando esos calientes momentos vividos y que ahí pude rememorar.
Espero comentarios a ésta entrega, que espero indemnice a mis lectores por la demora, mi correo [email protected]




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