Me estrena mi primo a los ocho años.
Jugando con mi primo de once años en las caballerizas, empieza a tocarme por qué me quería coger. .
Cuando tenia ocho años mis papas siempre estaban trabajando por lo que me cuidaba una de mis tías. Ella tenia tres hijos; de doce, once años y un un bebe.
Después de la escuela la rutina era estar con mi primo de once años; Juanito, era muy trabajador y muy carismático, delgado, su piel era suave como la mía pero moreno. Me encantaba verlo sin playera, me volvía loco su sonrisa y su mirada traviesa, tenia lujuria desde niño en su carácter.
Mi primo vivía en un rancho junto a sus papas, primos, hermanos, mas tíos y abuelos. Cerca de mi casa. Ahí todos tienen labores en el rancho y a Juanito le tocaba revisar limpiar y surtir las caballerizas (donde duermen los caballos) y generalmente ahí nunca hay nadie en el día, ni los mismos caballos.
Apartado de todas las demás caballerizas había una especial que era mas grande y con mas comodidades, y a él le gustaba mucho jugar ahí. El siempre fantaseaba que era empresario o ganadero y yo siempre era su esposa en los juegos, a mi no me incomodaba.
A veces me sentaba en sus piernas y me tocaba las nalgas o el pene muy disimuladamente, otras me sentaba justo en medio de si para que sintiera su pene, me besaba la nuca y me decia cosas bonitas, como que me queria para el solito y asi. Al principio no le di mucha importancia, pero si me gustaba como me trataba, me hablaba y me tocaba. Jugamos asi muchas veces y un dia le gano la calentura y empezo a besarme mas apasionadamente, me bajo el pantalon y me quito la playera, se encuero y me estuvo cargando por toda la cabellariza como si yo fuera su trofeo. Obviamente se veía que su pene esta por estallar de durísimo que se sentía y ese día empezó a masajear mi ano con mucha delicadeza. Jamas me había tocado ahí, primero fueron dos dedos, después me acosto en una mesa que había ahí y me chupo la cola con pasión. Nunca me habia chupado mi pene pero me volvi loco. Ya no solo me lamia las nalgas y en ano, si no mis testiculos y mi pequeño pene. Me hizo que le chupara el pene, cosa que no me agradaba tanto por qué me ahogaba.
Ese día le gano la calentura y como en cinco minutos no resistió mas y estallo dentro de mi boca, no me quedo mas que escupir por que yo pensaba que me había meado la boca, después entendí lo que había pasado. Nos vestimos y me llevo a la casa, fuimos a una habitación casi escondida que yo siempre vi cerrada. Juanito tenia llave y me llevo de contrabando, ya estando ahí me dijo que no hiciéramos ruido que íbamos a hacer el amor, me quito toda la ropa y lo ayude a quitarse la suya, ya de frente pude ver que su pene se veía mas hinchado y grande de lo normal (le media unos trece centímetros , unos cuatro mas que yo pero mucho mas gruesa). Me dijo que por fin después de tantas semanas jugando a ser su esposa por fin seria totalmente de el. No sabia a que se refería, yo ya era de el jaja.
Intento penetrarme de perrito con su pene ensalivado pero no pudo al primer intento; Sentí que me mataban. Juanito fue paciente y lo intento con mucho cuidado otras tres veces hasta que por fin aguante todo el dolor y mejor lo hice sentándome en su pelvis viéndolo de frente. Su cara era la de un loco exitado, así estuve sobre él un rato y después me cargo para poder penetrarme mientras me besaba, se veía muy contento y me dijo que ya me había preñado, que estaba lleno de su lechita, y como no iba a estar contento el cabrón si me acababa de estrenar.
No volvio a pasar hasta la semana siguiente por que me dejo todo adolorido. Los demás días se la chupe y el a mi para no lastimarme mas, y justo le dije que yo también se la quería meter a el, no le dio gracia pero tampoco le quedo de otra y me enseño como hacerlo, yo se que a el le gustaba ser el activo pero igualmente mis primeras corridas fueron adentro de Juanito.
Gracias por calificar mis relatos.

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