Perra Suerte
Sentía como el calor de su puchita abrazaba mi verga durísima mientras latía con fuerza anunciando que estaba a punto de vaciarme..
Hola, hoy les quiero compartir este relato y encontrar personas que compartan los mismos gustos que yo.
Empezaré describiendome un poco, tengo 25, soy moreno y un morboso pervertido total. Me encanta experimentar y más cuando se trata de vaciar mi leche.
Siempre me ha encantado coger, empecé desde los 14, y siempre he sido curioso, y así es que, mientras buscaba una buena porno para jalarmela encontré un video muy particular.
El vídeo en cuestión era un hombre bien vergon el cual se estaba cogiendo a una perra hasta venirse. No sé si me prendió el hecho de que era algo nuevo para mí, o simplemente soy un pervertido, pero mi verga ya la tenía durísima y fue como tuve mi primera venida con zoofilia, aunque si me prendía cañón, no tuve ninguna experiencia.
Fue hasta hace un año, cuando sin pensarlo, me surgió una oportunidad. Platicando con un amigo sobre diferentes temas sexuales, tocamos el tema y me preguntó un tanto sospechoso si me gustaba o lo practicaba, a lo que contesté que nunca lo había hecho, y viendo como mi pantalón ya tenía una carpa erguida, prosiguió a mostrarme unos videos: ¡era mi amigo cogiéndose a una perra!
El saber que también mi amigo compartía estos gustos y ver como penetraba a su perra me tenía full erecto y entonces me preguntó con una mirada traviesa “si te la presto, ¿Te la coges?” Y como lo caliente ya me controlaba, contesté con un rotundo si.
Fue así como me invitó a su casa esa misma semana, yo andaba caliente y nervioso porque no sabía qué esperar, no sabía qué hacer y él al darse cuenta, me empezó a dar el ejemplo.
En seguida se quitó la ropa y llamó a su perra. Se ve que la entrenó muy bien porque llegando empezó a lamerle la verga, la cual empezó a quedar dura, me dijo que me uniera pero no me animé, aunque ya también tenía un erección, y para que empezara a entrar en la situación, se hincó para empezar a mamarmela. Y así la perra le lamia la verga a mi amigo mientras el me la estaba mamando a mi.
Me recosté en la cama y a un lado recostó a la perra. Comenzó a mamarme la verga con hartas ganas diciendo que quería dejarme la bien preparada para usar a su perra. Estaba comiéndome la verga delicioso; se la tragaba toda, lamia la cabeza, dejaba mi tronco húmedo y erecto mientras yo solo gemía de placer hasta que me dijo “vas a ver lo que es bueno” y llamó de nuevo a la perra solo para que ambos se comieran mi verga, yo estaba poseido por el placer y la imagen que tenía de ambos con mi verga era exquisita.
“No te vayas a venir. Todavía tienes que probar esto” y nos reacomodamos para dejar a la perra en la cama, y en seguida mi amigo empezó a lamerle la pucha a su perra, que rico se escuchaba su lengua jugando con esos labios vaginales y no me quise quedar atrás, y así ambos nos comíamos esa puchita que ya estaba caliente y lista.
Mi amigo me dijo “chécate esto” y acomodó la punta de su polla en la entrada de esa puchita y poco a poco empezó a meterla. Su cara demostraba un éxtasis puro, placer total que provocaba gemidos y la temperatura de mi cuerpo aumentaba más y más.
Me dió su celular para grabar como se follaba a esa perra, mientras genial y se la cogía con unas ganas riquísimas.
Sin darme cuenta ya tenía la cabeza de mi pene bien lubricada y cuando mi amigo me vio hipnotizado, simplemente me cedió el paso, veía esa puchita bien rosita, calientita y húmeda, mi amigo dirigía mi verga en dirección a la entrada de su perra y empecé a sentir como abrazaba toda mi cabeza y se iba fundiendo hasta el tronco. Gemía y gemía de placer y mi amigo solamente pudo venirse en mi verga y la vagina de su perra, con lo que pude lubricar aún más mi verga y empecé un vaivén intenso, y mi amigo solo me animaba, me lamia los pezones, como pudo me empezó a estimular el ano. Yo estaba intentando alargar el momento lo más que pude para seguir disfrutando de tremenda pucha pero sentía como el calor de su puchita abrazaba mi verga durísima mientras latía con fuerza anunciando que estaba a punto de vaciarme, y mi amigo al notarlo, saco su celular y me pidió que la preñara. Apenas terminó de pedírmelo y ya estaba gritando de placer, vaciando mi leche en su perra, para que después el comiera su coño lleno de mi lefa.
Después me la cogí una vez más de lo más rico y desde aquel momento me volví su visitante recurrente.
Si te gustan este tipo de relatos o de los que he publicado, me gustaría que me dijeran para postear más y si se puede encontrar amigos afines, que mejor que seguir teniendo experiencias.
TL: @AndyWarhol98



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