ASÍ INICIO TODO, ESTA ERA LA PRIMERA PARTE QUE NO PUBLICARON Y LA VOLVÍ A ENVIAR. SON SEIS PARTES, LA SEGUNDA YA PUBLICADA. PARTE PRIMERA
Trayectoria de mi vida con mis hermosas bebés.
Yo vivía y aún vivo en el campo, por entonces estaba cursando primero de primaria en una escuela, un primo de la ciudad nos visitó y cuando se marchó, por descuido dejó una revista porno debajo del colchón de la cama donde durmió, a propósito, esa cama estaba en la misma habitación donde yo dormía. Recuerdo que mi mamá me dio unas sábanas para que las cambiara, al levantar el colchón esa revista llegó a mis manos, solito me puse a verla desde la portada hasta la última página, encontré vaginas mechudas, afeitadas, penes mechudos, afeitados, grandes y pequeños, clavadas en la vagina y en el culo, vaginas chorreando semen, sexo oral en pene y vagina. Pero en la mitad de la revista, en unas hojas que le habían anexado, encontré bastantes fotos de zoofilia, entre ellas una secuencia de hombre metiendo la verga el culo de una gallina hasta el orgasmo, y otras especies. La que más me llamó la atención fue las gallinas. Siempre que veía la revista sentía una sensación muy extraña y mi pene se engrosaba un poquito.
Estaba comenzando a cursar tercero de primaria (8 años), yo siempre miraba a los animales aparearse como si nada, pero un día en particular se estaba apareando un toro con una novilla y yo vi todo, ese día pude sentir que mi pene se puso muy duro y esa imagen de la verga del toro saliendo de dentro de la vulva de la novilla más aún ver a la novilla votando líquido espeso por la vulva me quedó grabada en el recuerdo, como estaba solo al lado del corral, no sabía a quién preguntarle por qué pasaba eso, mis papás andaban por otros lados en otras actividades, de ahí me fui a ver la revista unas 10 veces. Por cosas de la vida, ese fin de semana se salieron muchas gallinas por una parte del cerramiento que se había roto y se habían metido donde se almacenaban los alimentos de los diferentes animales, me fui a espantarlas, una de ellas se acurrucó y no se movía, la agarré a dos manos por los lados. la levanté sosteniéndole las alas, en ese momento levantó la rabadilla y plumas dejándome ver su entrada, recordé las fotos que había visto, recordaba la novilla, como no había nadie viendo, las personas que nos ayudan estaban lejos, me la llevé la gallina para un sanitario, adentro bajé la tapa de la poceta y sobre ella paré la gallina, recuerdo que saqué mi diminuto pene que por entonces ya comenzaba a experimentar lo que era una erección, hice la gallina hacia adelante y levantó la rabadilla, su agujero quedó expuesto, la acerqué contra mi pene quedando ligeramente metido, lo primero fue sentir un calor exagerado, sensación de alegría, placer muchas cosas, la acerqué contra mí y en ese momento movió la cloaca, yo nunca supe cómo fue pero sentí que mi pene se quemaba, al levantar las plumas veo que ese circulito estaba en la base de mi pene, me asusté mucho y lo saqué, pero no me pude ir, algo me detenía y lo volví a hacer, desde ese día nunca pude parar de hacerlo cogiendo una experiencia muy grande con hembras de varias especies.
Cuando en la escuela cuando había niñas jugando, con total discreción me sentaba frente a ellas para verlas entre las piernas y si alguna de ellas se veía como las fotos de la revista pero los cucos no dejaban, en el salón dejaba caer objetos para agacharme a recogerlos mientras miraba a las niñas entre las piernas, a algunas se les había corrido los cucos y alcanzaba a ver una parte de su vagina es decir los labios mayores pero no su entrada, siempre hacía falta ese pedacito, así pasó el tiempo hasta que completé los 11 años de edad y me fui a la ciudad de Villavicencio a estudiar el Bachillerato, por entonces venía poco excepto en los periodos de receso académico.
RESUELVO VARIOS INTERROGANTES PORQUE SÉ QUE LOS HAY
- Vivo en el campo, pero estudie primaria en Medina Cundinamarca, Bachillerato en un privado en la ciudad de Villavicencio y la U en Bogotá. Al finalizar me hice cargo de todo.
- La finca queda en el Municipio de Medina Cundinamarca
- Nací en 1988, me inicié en la zoo en junio 1996 (vacaciones de mitad de año por eso lo sé) y en diciembre de 1997 con 9 años recién cumplidos, tuve mi primer encuentro humano con una niña de 3.5 años cuyo nombre real es Adela Sofía, Ya publicado MI PRIMERA VEZ PROBANDO CULITO, la niña era trigueña, de cabello negro, cuerpo muy bonito y tonificado, más bien delgada no era corpulenta y una vagina delgada porque no se le notaba nada abajo del calzón, cuando lo quite que hermoso (la primera que miraba en vivo). Estuve con ella varias veces.
- En junio de 1998 yo tenía con 9.5 años, desde enero habían contratado a una señora de nombre María Antonia proveniente de Arauca, desplazada, al esposo se lo asesinaron y quedó con una hija de nombre Marta Isabel que a esa la fecha tenía 5 años cumplidos en enero de 1998, Era de tez blanca, cabello castaño, cuerpo muy bonito y bien formado, delgada, su vagina blanca, muy hermosa, gruesa, pronunciada y se le notaba la rajita por sobre los cucos, se le podía ver partida a través de ellos. con ella duré hasta febrero de 2007 cuando era una adolescente la mamá se regresó a Arauca y nunca más.
- En diciembre de 1998, con 10 años recién cumplidos, mi tía trajo a su nieta una niña de 6 años cumplidos en agosto a pasar navidad, su sombre es Claudia Marcela, de Bogotá, toda blanca de pies a cabeza, cabello mono, ojos claros, bien delgada de cuerpo, bastante alta para su edad, vagina delgada no se le notaba nada debajo del calzón, con ella tuve mi primer desnudo e hice mi primer oral. Una sola vez estuvo conmigo.
- En el año de 1994 llegó una pareja a Medina Cundinamarca por el auge del petróleo, trabajó varios años, pero al final hubo recorte. Luego trabajaban en fincas, ellos provenían de Buenaventura valle del Cauca, el señor muy alto y corpulento, mediría 1.90 metros, de raza negra, la señora también corpulenta y mediría por lo menos 1.75 metros, más o menos agraciadita. En junio de 2000 yo tenía 11.5 años y ya en bachillerato, desde el año anterior mi papá siempre los contrataba porque son trabajadores, llegaban con su hija nacida en enero de 1994 y de nombre Yadira Marcela porque no tenían dónde dejarla, para entonces tenía 6.5 años, alta y bien tonificada para su edad, su color de piel bien oscura, tenía la piel quemada, los labios bastante gruesos, besaba muy rico y duro, piernas macizas, culoncita, la vagina era tan hermosa y se le notaba mucho cuando tenía el calzón puesto, la típica niña de campo y hay que ser sinceros, no era para nada agraciadita, un poco descuidada en la higiene personal por parte de los papás. Estuve con ella varias veces.
- A la hermanita de Adela Sofía, Liliana Patricia de 4 años casi la penetro la primera vez, me hizo gozar un buen momento, también un susto que supe manejar y ya leerán los motivos. Estuve otras dos veces.
- Una vez le cambie el pañal a una niña creo de tres años y no resistí besarle su vagina y satisfacerme sexualmente.
- La hermanita mayor de Adela Sofía de 9 años iba mucho a mi casa a ver TV y que le prestara la bicicleta para montar, cuando estaba en Villavicencio se la dejaba, al comienzo me daba temor tocarla, pero al final todo se dio
- Dejé de mantener satisfacciones y relaciones sexuales con menores de edad porque estaba en la edad en que me podían judicializar en caso de que me descubrieran. Tenía una novia que resultó muy interesada e intentaba hacerse embarazar, afortunadamente existe la pastilla del día después, la cual consumió sin darse cuenta, dormida se la eché entre la boca muy seguramente se le deshizo y la comió, estaba en plena ovulación. Me terminó cuatro meses después diciendo que era estéril e infértil.
- Aún continúo en la práctica de la zoofilia, es mi gusto personal, no tengo fecha definida para dejarla.
- He tenido más de seis novias, han tratado de amarrarme con hijos, me controlan mi vida que incluso alcancé a rendirle cuentas de lo que hago y gasto, me gusta seguir siendo libre y que no me jodan la vida.
- Me estuvo siguiendo un gurre de mujer, muy maluquita o feíta, para nada agraciada, se cree la última coca cola del desierto porque los papás son prestantes, pero es la propia cara de caballo, de esas que uno se queda viendo y no le encuentra lado amable, así tenga mucha paciencia, así le meta 20 copas de licor, la sigue viendo igual fea.
PRIMERA VEZ CON LA NEGRITA
En las vacaciones de junio de 2000 con 11.5 años me encontraba en la finca y mi papá contrató varios obreros para hacer una serie de trabajos, recuerdo que entre ellos llegó una pareja con una niña, el papá era un señor moreno muy alto y corpulento, la mamá también, cuando mi papá se fue con los obreros dejaron a la niña en la casa al cuidado de mi mamá, quien junto con la Señora María Antonia prepararon el almuerzo, en esas ya me había levantado y me había bañado, bajé a desayunar y en el comedor me encontré a la niña Yadira Andrea de 6.5 años consumiendo el desayuno, al terminar, mi mamá me dijo que estuviera pendiente de ella, la invité a ver televisión en el segundo piso, allá vimos dibujos animados, recuerdo que tenía un vestido amarillo algo sucio, su cara, brazos y piernas bastante bronceados por el sol aparte que era de piel bastante oscura, una cabellera crespa y esponjada, bien desarrollada para su edad, corpulenta y torneada porque en el campo se camina bastante, curiosamente unos labios gruesos, nariz ancha y achatada, la típica niña afrodescendiente con tal que cual rasguño que se hace cuando se ayuda en las labores de la casa, la verdad que bonita y agraciadita no era, le pregunté la edad y me dijo que en enero había cumplido seis años, es decir que tenía seis años y medio, que estudiaba en la escuela rural y los niños la molestaban por ser trigueña, hablaba muy poco, la TV estaba aburrida, en esas subió mi mamá y me dijo que iba a llevar las medias nueves a los obreros y se demoraba hasta el almuerzo, se quedó la señora que estaba ayudando en la cocina, cuando mi mamá se fue saqué un rompecabezas para que lo armara, lo coloqué en una mesa de centro, ella se acurrucó y se puso a armarlo dejando sus piernas abiertas, la miraba por debajo de la mesa con mucho morbo, le veía unos envejecidos cucos los cuales tenían un roto, le alcanzaba a ver esa raja toda negrita, le hacía bastante bulto y muy provocativa, cuando terminó le dije que jugáramos al papá y a la mamá, nos pusimos a jugar al papá y a la mamá, ella tenía algunos juguetes como una muñeca, unas ollas plásticas y otras cosas, me la llevé para mi cuarto para acostar a la muñeca en mi cama y jugamos un rato, le pregunté que más hacían sus papás cuando estaban en la casa y ella me dijo, me dijo que se abrazaban, se daban besos y que su papá alzaba a su mamá, y la tocaba, a partir de ese momento comencé a manipularla con eso, yo le dije que si quería seguir jugando hiciéramos lo mismo y si no que no jugaba más, ella se reía bastante y me hacía con la cabeza que no, me le acerqué frente a ella, se quedó como pensando e inmóvil mientras yo aproveché y la abracé, permaneció inmóvil, le daba piquitos en la boca mientras se reía, le chupaba suave los labios que a propósito eran muy gruesos para ser una niña, ella soltaba carcajadas, le hacía cosquillas suaves y reía bastante, me puse de pie y la alcé aunque estaba pesada, cuando la alcé ella se sostuvo de mi cuello y comencé a besarla, no respondía nada, la paré en el piso y la agarré por debajo de las nalgas que apropósito eran redonditas, al alzarla con piernas trató de ponerlas alrededor de mi cintura, yo seguí besándola y poco a poco se fue dejando pero también respondía, yo le metía la lengua en la boca pero rechazaba, le pedí que me dejara chupar la de ella y lo hizo, metía su lengua entre mi boca, yo la dejé que lo hiciera y se la chupaba muy suave, de pronto me acariciaba mi cara con la de ella, iba avanzando lentamente con los tocamientos hasta que por sobre sus cucos le toqué la vagina, pensé que me iba a rechazar y no, se dejaba, como pude me bajé la bragueta del pantalón y saqué mi pene el cual estaba demasiado duro y erecto, creo no mediría más de 10 cm y un poco más grueso que una salchicha, la dejé escurrir hacia abajo tratando que mi pene le quedara en medio de las piernas, cuando lo logré, despacio le fui haciendo los cucos a un lado, acomodé mi pene en la entrada de su vagina, en ese momento se quedó viéndome, bajó su mano, me agarró el pene y lo sacó de entre su vagina, no porque la estuviera penetrando sino que se sintió incómoda que la tocara, así fuera poco, se soltó, yo me di la vuelta y escondí mi pene, me dijo que así no jugaba, yo seguí manipulándola todo lo que pude con el cuento de los papás, logré convencerla que así hacían sus papás, cuando la logré convencer, la recosté en mi cama y seguí besándola, le tocaba las piernas, le acariciaba las nalgas, aunque estaba incomoda le acariciaba la vagina por sobre los cucos, hasta que no aguanté más y tomando tiempo se los fui bajando, al tenerlos en mi mano, me puse a oler los cucos, olían muy fuerte a orina, ella me los quitó y se los volvió a colocar, se metía los dedos en la boca notando que estaba asustada, eso es señal de miedo, me puse a hablarle que era un juego como el de papá y mamá, la volví a abrazar, la besaba, la acariciaba, fue respondiendo y se fue calmando, no estaba tan tensa, nuevamente le fui quitando los cucos logrando hacerlo, bajé mi mano y le acaricié la vagina por la parte externa, se la apretaba muy suave para que no se asustara, por primera vez percibía que estaba cómoda y un poco más relajada, le indiqué que le iba a dar besitos donde estaba colocando mi mano, ella movió la cabeza aceptando, le pedí que se recostara en el borde de la cama con los pies descolgados, así lo hizo, le levanté la faldita hasta su abdomen, la vagina quedo expuesta y de frente, se la admiraba porque era oscura, los labios mayores gorditos y firmes, cerradita, lógicamente que no era como las mujeres de la revista, no tenía un pelo, volví a decirle que le iba a dar piquitos ahí, me preguntó que por qué ahí, le dije que iba a sentir muy bonito, unas cosquillas muy bonitas y que le iba a gustar, que así se jugaba al papá y a la mamá, que esos picos le hacía cosquillas, apenas se reía, le abrí las piernas, y luego le abrí la vagina con mis dedos, se notaba un pequeño clítoris, unos labios menores definidos y delgaditos, un rosado fuerte, brillante, tierna, me gustaba verla, metí mi cabeza entre sus piernas, me llegaba olor a orina y culito, le notaba como una especie de flujo entre los labrios mayores y menores, seco en las comisuras, creo era algo de flujo acumulado, acerqué mi nariz percibiendo un olor concentrado a orina, le metí las manos por debajo de las piernitas, ella las levantó y las coloco en mi espalda, sin asco comencé a pasarle la lengua de abajo hacia arriba, esa primera pasada la sentí salada y ácida, ese clítoris se sentía puntudito y mas duro que con las otras niñas, con la lengua le acariciaba su clítoris, la niña se fruncía muy fuerte y tensaba las piernas, comenzó a reir bastante y decía que se sentía muy chistosas esas cosquillas, le pregunté que si le gustaba y me dijo que sí, que nunca le habían hecho cosquillas así, cuando paraba me decía que le diera más piquitos, yo duré un buen rato chupándole la vagina, había momentos que se fruncia muy fuerte, comencé a percibir que estaba demasiado húmeda, literalmente le salían gotitas de orina, me lo chupé todo sintiendo un sabor salado, estaba chupando su vagina cuando me apretó mi cabeza con las piernas y se sentó, pude ver que tenía unas leves contracciones en la vagina, con cada contracción soltaba góticas de orina, ella me miraba confundida y me decía que se estaba orinando y sentía cosquillas, le iba a dar besito en su vagina pero no se dejó dar más y se sentó en el borde de la cama, me vió el pene entre los pantaloncillos erecto y se notaba, me dijo que mi cosita era más grande que la de ella, luego de calmarla la hice recostar en el borde de la cama boca arriba, le abrí las piernas metiendo la cabeza de mi pene en su vagina mientras la iba penetrando, iba haciendo fuerza cuando sentí que estaba estrecha y no entraba, se incomodó mucho y se trató levantar, ella se hizo hacia atrás, le pedí que se acostara sobre mí, cuando lo hizo le abrí las piernitas y metí mi pene entre ellas buscando que su vagina generara buena fricción sobre mi pene, comencé a mover mi pene hacia adelante entre sus piernas, sintiendo un agradable calorcito, no comparable con el culo de las gallinas pero también se sentía muy rico, sentía bien aprisionado mi pene, duramos así buen rato, luego me di bote con ella, le abrí las piernitas y le volví a meter la cabeza de mi pene en la vaginita, en ese momento no aguaté más, le volví a cerrar las piernitas, la halé fuerte contra mí dejando metido medio pene entre su vagina, la niña metió su mano y me retiró inmediatamente el pene quedando el glande expuesto, a la vez que me salieron unos diminutos chorros de un líquido entre cristalino y blancuzco, la niña los vio salir y caer sobre su vagina y abdomen, toda sorprendida me dijo que me estaba orinando, me dijo que fuera al potrero, la tranquilicé diciéndole que me pasó lo mismo que con sus gotícas de orina, al terminar todo le dije que me esperara ahí, me subí el pantalón, traje papel higiénico y la limpié muy bien, cuando lo hice le coloqué sus cuquitos y nos salimos para la sala de TV, me dijo que tenía ganas de orinar, se fue al baño y regresó, yo le advertí que nunca le dijera a nadie porque se ponían bravos y nos regañaban, ella siempre me dijo que no le iba a decir a nadie, llegó el medio día y nos fuimos todos a llevar los almuerzos, ella fue corriendo donde los papás, los abrazó y saludó, estaba contenta, les dijo que habíamos jugado bastante con un juego de armar dibujos, habíamos visto televisión y jugado, cuando almorzamos todos, nos íbamos a regresar para la casa, los papás le preguntaron que si se quedaba con ellos, ella dijo que no, fue corriendo me dio la mano y nos regresamos para la casa, en la tarde subimos a ver TV, a eso de las dos y treinta de la tarde mi madre y la señora que ayudaba fueron a llevarles bebida a los obreros porque estaba haciendo calor, la niña me miraba y se reía, me volteaba a ver me señalaba con el dedo y se reía bastante, yo también hacía lo mismo, de un momento a otro se puso a hacerme cosquillas, yo hice lo mismo y reíamos bastante, la tomé de la mano y la llevé para la habitación, me desabroché el pantalón y los bajé con los pantaloncillos dejando mi pene por fuera, le pedí que se subiera a la cama, lo cual se negó, le rogué bastante rato y no accedió, yo me senté en el borde de la cama dejando al descubierto mi pene, la acaballé sobre mis piernas pero que quedara de frente a mí y me puse a hacerle cosquillas mientras se reía bastante, ella hacía lo mismo, para entonces tenía una parola muy fuerte, jugamos un rato y poco a poco le iba tocando las piernas, luego las nalgas, la iba corriendo contra mí, le metía mis manos entre sus piernas y por sobre los cucos le tocaba la vagina, hasta que la pegué contra mí abdomen sintiendo que su vagina aprisionaba mi verga, le hice los cucos a un lado y como pude la penetré un poquito, qué pesada se sentía, me di las mañas de hacerle cosquillas y mientras trataba un mejor contacto para disfrutar todo lo que pudiera, pude sentir que soltaba goticas de orina o flujo, nunca lo sabré, me estaba lastimando con el borde de los cucos y me dolía, le pedí que se levantara, estando parada en la cama estiré mis manos y le quité los cucos, cuando se los quité me bajé bien el pantalón un poco más dejando mi pene bien expuesto para que la viera nuevamente, mientras le levanté la faldita y le miraba su vagina, era hermosa, toda negrita, yo me incorporé, le pedí que se sentara nuevamente sobre mis piernas, la corrí contra mí quedando bien pegada, la recliné hacia atrás, metí mi mano, acomodé mi pene en su vagina, luego la tome por las caderas y se las movía lentamente, hubo momentos que le metía el pene más e la cuenta e intentaba levantarse, le acosté en la cama boca arriba y me puse a besarle la vagina, ella se fruncia bastante pero veía lo que estaba haciendo, le daba mucha risa y decía que sentía muchas cosquillas, cada que le chupaba el clítoris se fruncia fuerte, paré la hice sentar en el borde de la cama y le pedí que me besara mi pene, la niña me miraba y fruncia la cara como diciendo que no mientras se colocaba el brazo en la boca tapándola, como no quería me puse a manipularla hasta que logré que abriera la boca, le metí el pene, le dije que chupara, lo hizo una sola vez muy fuerte que me rozó duro con los dientes, se lo saqué de la boca, la volví a acomodar boca arriba y acomodé mi pene entre sus piernas hasta que tuve otra eyaculación. Al terminar la limpié bien, nos salimos para la sala de TV, la prendí y nos pusimos a ver dibujos animados, cuando llegaron los papás ella bajó los saludó, mi papá les brindó una cerveza, les pagó el día y se fueron. Cuando fue el periodo de receso académico de octubre se aprovechó para hacer unos trabajos y nuevamente volvieron ellos, la niña estaba un poco más crecida pero no se le había olvidado nada de lo que hicimos, a pesar de todo le dijo a los papas que ella se quedaba ahí, se quedó en la casa conmigo, cuando estuvimos completamente solos me miraba y me miraba, aunque no dijo nada, subimos a ver TV, ahí le metí la mano y ella abrió de una sus piernas…………………. cuando ella completó 10 años prácticamente tenía la misma estatura mía, para entonces yo tenía 16 años, esa vez la penetré totalmente y le dejé toda mi leche, había aprendido a mamarme la verga e incluso hacíamos el 69, después que logré penetrarla y hacerle el amor, los papás se fueron para otro departamento y nunca más volví a saber de ella hasta que era adulta, yo la vi pero ella agachó la cabeza, estaba irreconocible, medía como 1.80, fornida, unas nalgas rompe penes, totalmente transformada y unas tetas muy grandes.
PARTE DOS: https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/heterosexual/asi-inicio-todo/


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