diversion en la tienda departamental 2
las aventuras del empleado de la tienda siguen y lo hacen cambiar de parecer sobre el área de juveniles .
Cómo ya había mencionado en la primera parte del relato, esta es un relato que originalmente fue escrito en inglés en otro sitio y nunca lo he visto publicado en español en ningún lado, y pienso que es un excelente relato, así que decidí traducirlo y compartirlo.
Capítulo 2
Estaba soñando despierto cuando oí una vocecita de niña que decía «disculpe». Levanté la vista y vi que Carol había vuelto. Busqué a su padre pero no lo vi.
—¿Olvidaste algo, Carol? —le pregunté.
—No, estoy aquí con una amiga. Mi papá nos dejó unas horas —me dijo.
—Necesito unas bragas que combinen con los sujetadores que me llevé esta mañana —me dijo.
—No hay bragas que hagan juego con los sujetadores que compraste hoy, pero puedo mostrarte algunas de otra marca que tiene conjuntos similares a esos juegos —le dije.
La llevé al expositor que tenía los conjuntos y allí me encontré con su amiga Melody. Carol nos presentó y ella también quería probarse un conjunto a juego. Las dos niñas cogieron un conjunto de sujetador y bragas y se dirigieron al probador. Deambulé por la zona esperando a que salieran. Oí a Carol llamándome. Fui al probador y le pregunté qué necesitaba. Me pidió que fuera a ayudarla con el nuevo sujetador que había elegido.
Entré en el probador y vi a las dos niñas en topless. Sus tetitas hinchadas sobresalían y los pezones duros y erectos en cada una de ellas. Me quedé mirando a las dos preadolescentes mientras se reían de mi vergüenza.
—¿Nunca has visto tetas antes? —se rió Carol de mí.
—Muy graciosas, chicas —tartamudeé.
—¿Con qué necesitas ayuda? —pregunté intentando ponerme serio.
—No consigo que mis tetas queden bien —me dijo Carol.
Alargué la mano apartando el sujetador ligeramente de su cuerpo. Metí la otra mano por debajo del sujetador y ajusté la carne de su joven teta para que quedara bien en la copa.
—¡OOHHHHH! Vaya, eso se sintió tan bien —suspiró.
—Sabes, me tocaste la teta y ni siquiera sé tu nombre —me dijo.
—Es Mike. Ahora, ¿hay algo más que pueda hacer por vosotras, chicas? —le dije.
—Sí, ¿puedes ayudarme a mí también? —me pidió Melody.
Fui hacia la otra preadolescente y le dije que se pusiera el sujetador primero. Me dijo que prefería que le tocara las tetas sin el sujetador. La rodeé con los brazos, le cogí los pezones con los dedos y tiré y retorcí los duros botones, haciendo que Melody gimiera en voz alta.
—¡OOHHHHH, UUUGGGHHHH, AAAAHHHHH! Oh Mike, eso me gusta —ronroneó.
—Pellízcalos más fuerte, Mike, eso me gusta —me dijo mientras jadeaba de placer.
Apreté la carne suave de sus tetas y le retorcí los pezones con fuerza. Podía ser una preadolescente, pero le encantaba que le jugaran con los pezones. Carol se quedó mirando cómo su amiga le apretaba yo las tetas. Se acercó más a nosotros y me puso la mano en la entrepierna.
—Quiero ver tu polla —me dijo Carol.
—¿Dónde habéis aprendido todo esto, chicas? —les pregunté.
—Practicamos la una con la otra y podemos meternos un plátano hasta la garganta —me dijo Carol.
—Tenemos revistas de sexo y hemos probado casi de todo usando el plátano y nuestras lenguas —me dijo Melody.
—¿Quieres ver lo que podemos hacer? —me preguntó Melody.
Les dije que me mostraran lo que sabían. Me senté en el banco del probador y observé a estas dos hermosas preadolescentes empezar a besarse profundamente. Miré sus lenguas danzar sobre las del otro. Ambas niñas se estaban sobando las tetas mutuamente, tirando y retorciendo los pezones.
Melody le quitó el resto de la ropa a Carol y luego se quitó la suya. Tiró de Carol encima de ella y empezó a besarla de nuevo. Observé cómo Carol se giró y empezó a lamer el coño de Melody. Las dos niñas tenían sus lenguas dentro del agujero del coño de la otra.
Podía oírlas chupar y lamer los jugos de la otra desde dentro de sus coños. Melody se levantó a coger su mochila. Rebuscó dentro y encontró un plátano. Volvió al suelo y puso la fruta en el agujero del coño de su amiga. Carol levantó las piernas mientras Melody hundía el plátano en su coño. Me dijo que aún no habían roto su virginidad.
—¡OOHHHH, AAAAAAWWWW, AAAAAHHHHH! —gritó Carol mientras el plátano se deslizaba dentro de su coño de 11 años.
Melody empezó a bombear la fruta hacia dentro y hacia fuera cada vez más rápido. Me miró y me dijo que querían saber cómo es una polla de verdad. Me preguntó si les mostraría mi polla tiesa. Le dije a Melody que si quería verla tenía que sacármela de los pantalones. Melody dejó a Carol tumbada en el suelo y se arrastró hacia mí. Me bajó la cremallera y metió la mano en mis calzoncillos para sacarme la polla tiesa. Gemí cuando mi polla quedó por fin al aire y Melody la acariciaba con su manita.
Carol se había levantado y también se arrastró hacia mí. Todavía tenía el plátano asomando de su coño. Miró cómo Melody cogía mi polla y lamía toda la cabeza y el tronco. Puso mi vara tiesa sobre sus labios y besó mi raja de mear, dejándose los labios pegajosos con mi preseminal. Se agachó y besó a Carol dándole a su amiga un poco de mi sabor. Melody cogió mi polla y la deslizó dentro de su boca.
—¡UUUGGGHHHH, OOHHHH, UUUUUMMMMM! —suspiré mientras mi polla se hundía más en su joven garganta.
Melody chupó y lamió alrededor de mi tronco mientras su boca caliente envolvía mi polla tiesa. Carol le preguntó a su amiga si podía probar a chuparla también. Melody sacó mi polla de su boca y se la ofreció a su amiga preadolescente. Carol se chupó mi polla dura dentro de su boca y enseguida empezó a chuparla fuerte. Observé cómo sus mejillas se hundían con su poderosa succión.
—¿Quién quiere probar mi carga? —les pregunté a las dos preadolescentes.
—Yo.
—No, yo —discutieron las dos.
Carol dijo que ya que me estaba chupando ahora, lo probaría primero y luego le pasaría mi polla a Melody para que probara. Carol empezó a chuparme de nuevo. Hizo girar su lengua alrededor de la cabeza de mi polla haciéndome cosquillas bajo el glande. Gemí al sentir su mano frotando mi escroto. Hizo rodar mis huevos en la palma de su manita.
—¡OOHHH, AAAHHHHH, OOHHH, OOHHH, OOHHHH! ¡Me corro, OOHH! —la avisé.
—¡OOHHH, OOHHH, AAAAAHHHH! —grité mientras disparaba mi carga dentro de la boca preadolescente de Carol.
Carol se tragó mi primer chorro potente de semen caliente. También se tragó el segundo antes de pasarle mi polla palpitante a Melody. Melody deslizó rápidamente su boca sobre la cabeza de mi polla y se llevó el siguiente chorro de mi semen caliente y pegajoso garganta abajo. Siguió chupando hasta que quedé vacío de todo mi semen. Las dos niñas se lamían los labios para recoger los últimos restos de esperma.
—Gracias Mike, eso fue increíble —dijeron las dos al unísono.
—Quiero sentir lo que se siente dentro de mí —dijo Carol mientras se sacaba el plátano del coño. Observé cómo las niñas ponían cada una un extremo del plátano en la boca y procedían a comérselo hasta que sus labios se encontraron.
Le dije que alguien tenía que prepararme chupándome la polla para ponerla dura otra vez. Melody me metió de nuevo en su boca caliente y me chupó la polla hasta devolverle la vida. La sentí crecer dentro de su boca. Le pregunté si podía meterse toda la longitud en la boca. Intentó empujarla entera de una vez y se atragantó de inmediato. Retiró la cabeza rápidamente y tragó aire. Le dije que la empujara despacio y que empezara a tragar cuando sintiera mi polla en la entrada de su garganta.
Melody agarró mi polla por la base y metió despacio la cabeza en su boca. Deslizó su boca muy lentamente por mi tronco. Podía sentir cómo empezaba a tragar cuando la cabeza de mi polla tocó su garganta.
—¡UUGGGHHHHH, sí, eso es, OOHHH! —suspiré al sentir la cabeza de mi polla saltar dentro de su garganta.
Me mantuvo ahí un minuto antes de sacarme de su garganta. Le dije que lo había hecho muy bien para ser la primera vez. Mi polla estaba dura como una piedra y lista para follar a Carol. Me arrastré entre sus piernas y froté mi verga en la raja de su coño sin vello. Carol soltó un gemido fuerte cuando sintió mi polla tiesa en la raja de su coño. Froté mi verga a lo largo de su hendidura húmeda hasta llegar a su apretado agujero del coño.
La miré y le pregunté si estaba segura de que quería hacerlo. Me sonrió hacia arriba y empujó las caderas hacia arriba, haciendo que la cabeza de mi polla saltara dentro de su coño.
—¡OOHHHHHHH, UUUUUUMMMM! —suspiró al sentir su cuerpo estirarse alrededor de mi polla dura.
—¡Oh Mike, OOHHHHH Dios, OOHHH! ¡Se siente tan bien! —gritó.
Hundí lentamente mi polla más adentro de su coño de preadolescente. Tenía como una pulgada de mi polla dentro de su apretado agujero virgen.
—¡OOOOWWWW! —chilló cuando mi polla chocó contra su himen.
—¡OOHH! Eso dolió un poco —lloró.
Le dije que estaba contra su cereza y que dolería cuando se rompiera. Me pidió que lo hiciera rápido para que se acabara rápido. Saqué mi polla dejando solo la cabeza dentro de su coño. La miré a los ojos mientras embestía mi polla hacia delante, rompiendo su himen y hundiéndome hasta el fondo en su coño.
—¡OOWWW, OOOHHHH, OOHHHH, AAAAAHH! ¡Oh Dios! —suspiró.
—¿Estás bien, Carol? —le pregunté preocupado.
—Sí, ya estoy bien, pero sí que dolió cuando me rompiste la cereza —se quejó.
Mantuve mi polla profunda en su coño de preadolescente esperando a que se acostumbrara a la sensación. No tardó mucho en empezar a mover las caderas ligeramente hacia mí. Empecé a embestir mi polla tiesa dentro y fuera de su apretado agujero del coño. Carol me envolvió las piernas y empezó a restregarse contra mi polla que embestía. La niña de 11 años intentaba meterse cada centímetro de mi polla dentro de su coño caliente y humeante.
—¡OOHHH, Dios, OOHHH, Dios, OOHHHHH siií! ¡OOHHHHH! —gritó.
—¡OOHHHH, me corro, fóllame más fuerte, me corro, OOHHH joder, fóllame más fuerte Mike, más fuerte OOHHHHH, AAAAAEEEEOOOOHHH! —chilló Carol en voz alta mientras movía las caderas sin control.
Me tiró profundo dentro de ella y me mantuvo hundido con las piernas. Restregó las caderas contra las mías mientras temblaba y se estremecía en su primer orgasmo con una polla de verdad dentro. Le dije que iba a disparar mi carga pronto. Me dijo que le llenara el coño de semen.
Gruñí al sentir mi polla explotar dentro de su coño caliente. Rocé mi semen caliente y pegajoso en lo profundo de su joven cuerpo de preadolescente. Ella chilló otro orgasmo al sentir mi carga caliente salpicando dentro de ella. Sus piernas finalmente cayeron de mi cintura y mi verga se deslizó fuera de su coño bien follado. Los dos nos quedamos tumbados jadeando por respirar. Melody se arrodilló junto al coño de su amiga y miró el chorro de semen pegajoso que salía de su coño.
Melody pasó el dedo por el desastre pegajoso, cubriéndose el dedo con nuestros jugos combinados. Carol y yo observamos cómo Melody se llevaba el dedo a la boca y probaba nuestra mezcla. Nos miró a los dos y sonrió mientras bajaba la cara a la raja del coño chorreante de Carol.
Observamos cómo la preadolescente lamía todos nuestros jugos y se los tragaba. Cuando Melody hubo limpiado completamente el coño de Carol, le ofrecí mi polla babosa para que la limpiara también. Se la metió en la boca y la lamió hasta dejarla impecable. Mientras veía mi polla siendo limpiada por esta guapa niña de 11 años, empecé a ponerme tieso otra vez.
—Oh, parece que yo también voy a tener mi turno con esto —dijo alegremente.
—Cariño, si quieres que te folle todo lo que tienes que hacer es pedirlo —me reí de ella.
—Vale, te lo pido Mike, quiero que me folles como hiciste con Carol —me dijo.
Le dije que se pusiera a cuatro patas. Cuando tuvo el culo en el aire, hundí mi cara en su coño. Pasé la lengua por su hendidura húmeda, cogiendo su pequeño clítoris con la boca y chupando suavemente.
—¡OOOHHHH, UUUGGGHHH, Oh Mike, OOHHHH! Estoy en el cielo —suspiró.
Mordisqueé su clítoris mientras subía un dedo hasta el agujero de su coño. Di vueltas con el dedo alrededor de su apretado agujero del coño y luego lo hundí lentamente dentro. Lamí su clítoris y bajé hasta donde tenía el dedo enterrado. Moví la boca alrededor de mi dedo y lamí hacia su ojete.
—¡AAAAAAAAHHHHHH! —gimió al sentir mi lengua haciéndole cosquillas en su apretado agujerito marrón.
—¡OOHH, Mike, OOHHHH eso se siente genial! —me gritó.
Empujé mi lengua dentro de su apretado ojete mientras seguía follándome su apretado coño con el dedo.
—¡OOHHH, OHHHH! Mike fóllame ahora por favor, ¡oh fóllame ahora! —me suplicó.
Retiré el dedo y moví mi polla a la entrada de su coño, empujando la cabeza de mi polla tiesa dentro de su apretado agujero. Oí a Melody gruñir al sentir la cabeza de mi polla deslizarse dentro de su agujero del coño de preadolescente. Le di unos minutos para acostumbrarse a la sensación de mi polla en su coño. Me pidió que le rompiera la cereza con un empujón rápido. Retrocedí un poco y hundí mi polla rápidamente hasta el fondo de su joven coño.
—¡OOOOWWWWWWW, OOOHHHH, OOOOOOHHHHHH, AAAAHHHHH! —gritó mientras atravesaba su virginidad y me hundía hasta el fondo de su túnel del amor.
Carol se arrastró hasta Melody, colocando su coño bajo su cara. Melody bajó la boca al coño de su mejor amiga y empezó a pasar la lengua por toda la húmeda hendidura. Mantuve mi polla quieta hasta que Melody pudo acostumbrarse a la sensación y su recuerdo del dolor se disipó. Melody tenía la lengua metida en el agujero del coño preadolescente de Carol y empezó a menear el culo hacia atrás sobre mi polla. Podía sentir los músculos de su coño tirando del tronco de mi polla.
Salí lentamente de su coño dejando solo la cabeza dentro de su coño, y entonces embestí mi polla de nuevo dentro de ella.
—¡AAAAHHHHHHHH, OOHHHHHH, AAAAAAAAWWWWWW! —gritó mientras apartaba el coño de Carol de en medio.
—¡UUUUGGGGHHHHHH, OOHHHHHHHHH Mike, OOHHHHH! —me jadeó mientras embestía su joven coño sin piedad.
—¡OOHHH, OHHHH, OOOHHHH, me corro, OOOOHHHH joder! ¡Me corro! —chilló.
—¡AAAAAHHHHHHEEEEEE! —gritó mientras temblaba y se estremecía en un orgasmo poderoso.
—¡UUUUUGGGGHHHHH, AAAHHHHH! —gimió Melody mientras yo le hundía la polla bien profundo en su coño de preadolescente.
Podía sentir que me acercaba a mi clímax. Le clavé la polla fuerte y profundo en su joven coño sin vello mientras gruñía mi orgasmo. Inundé su apretado agujero con mi semilla caliente y babosa.
—¡AAAHHHHHHH! —chilló otro orgasmo al sentir mi semen caliente y pegajoso brotar por el canal de su coño.
Bombéé numerosas sogas de mi semen caliente dentro de su cuerpo. Cuando terminé de entregar mi carga, dejé que mi polla flácida se deslizara fuera de su coño bien usado. Carol estaba allí de inmediato para limpiarme la polla con la boca. Cuando estuve limpio de todo el desastre, agachó la cabeza y lamió el pegajoso agujero del coño de su mejor amiga.
Nos vestimos todos y salimos del probador. Afortunadamente el departamento estaba vacío. Las dos preadolescentes llevaron sus selecciones a la caja y yo pasé sus compras por el registro. Les agradecí por comprar en la tienda y me dijeron que volverían el próximo fin de semana a comprar algo más. Les dije que normalmente trabajo en el departamento de muebles y se rieron diciéndome que volverán a comprar algunas camas.
Phil entró en el departamento poco después de que las dos preadolescentes se marcharan. Mi jefe me dijo que había encontrado a una persona dispuesta a cambiar de departamento conmigo. Le agradecí a Phil pero le dije que no sería necesario y que estaba perfectamente feliz de trabajar en este departamento hoy. Sonrió y me dijo que debía de haber tenido muy buenos clientes hoy. Le dije que algún día le hablaría de mis dos favoritas.
FIN

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