EN MI ÉPOCA DE ADOLESCENCIA UNA NIÑA DE CUATRO AÑOS ME SACÓ LA LECHE
Tiempo después de lo sucedido a Sofía con lo del hermano, había regresado a Villavicencio, mi mamá invitó a unas amigas de Villavicencio a la casa en Medina Cundinamarca,.
Tiempo después de lo sucedido a Sofía con lo del hermano, había regresado a Villavicencio, mi mamá invitó a unas amigas de Villavicencio a la casa en Medina Cundinamarca, ese fin de semana mi mamá venía manejando, eran cuatro señoras con mi mamá y una de ellas traía un niña 4 años días más, días menos, no sé cuándo nació, esa niña todo el camino jodía y jodia y jodía en la camioneta, quería estar en la ventana, quería ir a la otra ventana, quería pasar adelante, quería pasar atrás, chillaba tan horrible si no la dejaban hacer lo que le daba la gana, que esos gritos le dejaban un silbido en los oídos a uno, fueron los 77 kilómetros más amargos que he pasado en mi vida, en el último tramo de recorrido se durmió, llegamos y lo primero que hice fue irme a mi habitación en el segundo piso de la casa, bañarme y cambiarme de ropa, me puse una bermuda y una camiseta, bajé a almorzar, ahí estaba la mocosa tirando cubiertos por sobre la mesa, corriendo los individuales, yo cogí mi plato y me fui para el comedor de los obreros, almorcé y me fui a caminar por los corrales, la mocosa después de almuerzo se durmió y la acostaron en una habitación del primer piso, mi mamá me llamó y dijo que estuviera pendiente de la niña que iban a hacer un recorrido, mi mamá y sus amigas estabas bastante retiradas de la casa, la niña se despertó y comenzó a llamar a la mamá, bajé, la alcé en mis brazos apenas me miraba, me dijo que quería ir al baño, la llevé y le quité los cucos dejando al descubierto la vaginita toda elevadita y rica, con solo verla desnuda me dio una erección muy fuerte y me entraron unas ganas de satisfacerme sexualmente con ella, me agaché y le chupé su vagina, ese olor me alborotó peor, la senté y dejé que orinara, escuchaba caer ese chorro, le levanté el vestido viendo salir su orina de su vagina, al terminar se notaba que le escurrían goticas, la paré sobre el asiento sanitario, le abrí las piernitas a los lados, cuando lo hice la vaginita se entreabrió, me corría un hormigueo en todo el cuerpo, me arrodillé y me hice en medio de sus piernas, le metí la lengua por toda la comisura saboreando la humedad que aún tenía, estaba bastante saladito pero no había ningún olor feo, la niña solamente miraba y miraba y mirada, no lloró ni molestó, pero cuando le pasaba la lengua por el clítoris diminuto se fruncia, gocé lo que estaba haciendo, me sentía feliz, me dio más parola que me exaltó demasiado, mi pene se notaba demasiado en la bermuda y me hormigueaba, alcé a la niña, me subí a mi habitación, acosté a la niña en mi cama, cerré con seguro, le abrí nuevamente las piernas y le lamí muchísimo la vagina, luego la paré en la cama de frente a mí, yo estaba parado en el piso, bajé la bermuda con los pantaloncillos quedando mi pene expuesto con una parola muy dura, me eche gotas de aceite para niños que tenía, le alce de lado una piernita para que quedara abierta de piernas, entre ellas coloque mi pene y dejé que bajara la piernita, al bajarla me lo apretó muy rico mi pene entre sus piernas, luego la acerqué contra mí lo más que pude y de esa manera me frotaba con su vagina por sobre mi pene, la agarré por las nalgas para sostenerla, comencé a sacarlo de entre sus piernas y volverlo a meter entre ellas. mi pene se perdía entre sus piernitas y sentía que su rajita me frotaba por encima, luego voltee a la niña y le volví a acomodar mi verga entre las piernas sintiendo que sus nalgas me llegaban al abdomen, hasta que no aguanté más de tanto frotarlo, saqué un poco el pene dejando mi glande en la entrada de su vaginita y comencé a botar semen que le escurría pierna abajo, satisfecho de haberme culiado a la niña, subí la bermuda, acosté a la niña, le abrí las piernas, cuando veo esa escena hermosa de cómo le quedó untada de semen por toda la vaginita, no porque la hubiera penetrado, sino que me vine en la entrada de ella, con pañitos húmedos la limpie bien lo que le había escurrido al culito, le sequé el culito, inicié a secarle entre las piernitas, pero cuando llegué a su vagina se la limpié primero con papel higiénico y luego con la lengua , le vestí su ropa interior, llevé de la mano a la niña hasta el comedor y esperé a que llegara mi mamá con las amigas, la niña al ver a la mamá se fue y la abrazó, cuando la mamá la alzó le comenté que la había acompañado porque se había despertado. La señora me dio las gracias, me abrazó y dijo que era un joven muy servicial, que eso no lo hacía nadie, alzó a su mocosa y se fueron a seguir caminando. Yo me fui para la habitación, en el camino me encontré con Marta Isabel quien llevaba una cubeta con agua, nos saludamos, yo quería estar con ella pero no me atreví porque está la mamá doña María, mi mamá y las tres amigas recorrieron por todo lado y en la noche organizaron las habitaciones para que se hospedaran.

Wow mano te rayaste neta, oye Bro faltó decir cuando años tenía tu y decir más o menos como era tu papi uf
Anteriormente comenté la manera de cómo me inicié en la sexualidad a los 8 años de una manera atípica y muy particular, digamos que demasiado diferente, para unos es repugnante, para otros es normal, otros simplemente disfrutan cuando leen, cada cual se lleva su propia opinión. Mis papás nacieron en ciudad, pero por cuestiones comerciales compraron una muy considerable cantidad de tierra en un pueblo, aislado de la cabecera municipal, construyeron una casa, pusieron a producir esa finca con todo, cultivos y animales, con el tiempo dejaron esa finca a mi cuidado, y se regresaron de manera definitiva para atender unos negocios en la Capital de departamento. Somos dos hermanos, mi hermana mayor nació en 1976, yo nací en 1988 cuando mi mamá tenía 35 años, mi hermana odia el campo y cuando terminó en la U se dedicó a su vida personal, con ella nunca coincidimos en nada de nada, cuando yo jugaba con carros ella tenía novio, mundos completamente diferentes, en el año 1994 un primo de la capital nos visitó en la finca en unas vacaciones, cuando regresó se le olvidó una revista porno, cuando fui a arreglar la cama donde descansó (mi mamá nos enseñó a arreglar la habitación y a cocinar) al levantar la colchoneta llegó ese ejemplar a mis manos, un fin de semana estuve viéndola con mucho estupor, sorpresa, admiración y sentía una sensación extraña, en la mitad de la revista le habían agregado unas páginas de zoofilia, diferentes tipos de animales entre ellos gallinas, yo a los 8 años terminé haciendo lo mismo que veía en la revista. En la escuela me gustaba verles los cucos a las niñas y era tan travieso que tiraba cosas al piso, me agachaba a recogerlas con tal de ver entre las piernas de las niñas. Desde que recuerdo nos pasábamos de lunes a viernes en la capital, sábados, domingos y feriados empaque maletas, suba al carro y para la finca, después de iniciar actividad literalmente sexual con gallinas, en el campo éramos de las pocas familias que teníamos televisor a color y grande, por entonces era sony de 29 pulgadas y a color de esos que ocupaban media casa, aunque entraban solo dos canales, éramos muy felices viendo los dibujos animados del sábado y domingo, siempre llegaban niños de las fincas vecinas a que los dejaran ver televisión, cuando comenzaban las noticias nos parecían muy aburridas y mi mamá con la empleada nos daban almuerzo a todos, al terminar jugábamos media tarde al papá y la mamá, a la lleva, a las escondidas y otros, antes de caer la noche cada cual se iba para su casa o sus papás venían a buscarlos, en el siguiente diciembre y con nueve años recién cumplidos, plenas vacaciones, un fin de semana cualquiera llegaron varios niños de mi edad y mucho menores, al medio día mis papás se habían ido para el pueblo en el carro y quedamos al cuidado de una empleada que andaba muy ocupada y ni atención prestaba, una de las niñas que llegó con los hermanitos tenía tres años y medio, comenzó a cabecear, estaba que se dormía, llamé a la empleada para que la acostara nunca subió, como ya era tarde les pedí a los niños que se fueran y apagué el televisor, los niños se fueron yendo a sus casas, menos los hermanitos de la niña, bajé y la empleada estaba lavando ropa, cuando regresé vi que la niña se fue de lado y quedó dormida en una banca, como pude la llevé para la cama en un cuarto disponible, la acosté boca arriba literalmente dormida, los hermanitos habían ido atrás, yo les dije que se fueran y prendieran la TV y la dejaran dormir, fui al armario para buscar una manta para arroparla, cuando voltee se le veía por debajo del vestido los cucos como a las niñas de la escuela, regresé rápido, sentí una emoción extraña, euforia, placer, alegría, salí a la sala y le dije a los hermanitos que estaba muy dormida, regresé, cerré la puerta con seguro y no resistí subirle el vestido y bajarle los cucos, cuando los iba bajando comenzó e emerger de debajo de los cucos su diminuta rajita hasta que quedó bien expuesta, solamente la miraba y para mí eso era todo, era la gloria, la niña trató de despertarse y se hizo de lado en posición fetal volviendo a quedar profunda, me asomé por la ventana viendo que la empleada estaba en el lavadero y los hermanitos veían TV, fui y le bajé los cucos hasta las rodillas, saqué mi diminuto pene, me le acosté por la espalda de ella, le entreabrí las nalgas y le acomodé mi pene empujando entre sus piernas hasta que ella quedó contra mí, sé que le alcancé a tocar la vagina porque sentía calientito y ella se frunció, un buen rato después comenzó a despertarse, yo saqué mi pene y me retiré rápido, ella se levantó, se acomodó sus cucos y se fue para el sanitario, al terminar llegó a la sala de TV, se reencontró con sus hermanos y se fueron, aunque fue una sola vez, estaba feliz, satisfecho, disfruté, sentía sus nalgas contra mi abdomen, me quedó gustando, en la noche volví a ver la revista, una a una las fotos, me gustaba lo que había pasado con la niña, con esta niña tuve varios encuentros y todos fueron de la misma manera. La edad que tenía cuando ésta niña me sacó la leche, ya me acercaba a los 13 años de edad