La niña más mamacita del mundo.
⚠️ ☢️ ☣️ 🚨 ⛔ ☠️ De lo que es capaz una morra, solo siendo bonita ❤️ 🥰 😍 .
Mamacita: Es una expresión coloquial que se utiliza principalmente en México, Colombia y otros países de Centroamérica y el Caribe. Funciona como un piropo o expresión de coqueteo. Se usa para halagar a una mujer, resaltando que es muy atractiva o hermosa.
Tabú | 12 años | heterosexual | Romántico | Confesiones
¿Qué carajos tiene de especial el número 12? Desde mi humilde (por no decir inútil) perspectiva, los ejemplares más bellos de la raza humana que he conocido, han tenido todas entre 11 y 13 años de edad. No estoy seguro de que mucha gente entienda la magnitud de dicha belleza, ya que hace falta ser una Persona Altamente Sensible. Ya me extenderé en eso. Pero, 12, precisamente, es el número de divisiones de la eclíptica celeste, lo que da origen a los signos del zodiaco y a los meses del año. 12 es el número de los apóstoles. Es la base del sistema numérico de los Nefilim (tenían o tienen doce dedos). Los humanos tenemos 12 pares de costillas. 12 es un número semiperfecto y sublime, en la teoría de números. Y, ya no en la matemática sino en la metafísica, 12 es el número que representa la perfección absoluta. Se dice, de hecho, que los seres humanos originales no tenían dos hebras de ADN sino… 12. El 12 es un número mágico o cabalístico para los seguidores de enseñanzas pleyadianas, también.
Dolores Haze tenía 12 años en Lolita, de Vladimir Navokov, que obsesionó a Humbert. Eva tenía doce años, en Piccole Labbra (1978), película en la que Paul, que regresa de la primera guerra mundial, se enamora de ella. Mathilda, en The Professional (1994), interpretada por Nathalie Portman, tenía doce años, y se enamora perdidamente del asesino que la apadrina. Y él se enamora de ella, pero no lo dejaron ser tan obvio en la trama por corrección política. Violet, la niña que creció y se debuta como prostituta en una casa de putas de Louisville, Virginia; en Pretty Baby (1978), tenía doce años durante la historia de la película, y así mismo Brooke Shields, que la personificó. Doce años.
Y yo, mientras fui docente, me topé que en los grados séptimo y octavo se encuentran las criaturas más desquiciadamente bellas. O sea, damitas de entre 11 y 13 años, capaces de inspirar en un hombre, por viejo que sea pero dotado de alma y sensibilidad, fantasías que superan con creces lo carnal: Románticas y desmedidamente amorosas. Yo he escrito varias de las mías.
He sabido que existen quienes aman a las morritas, porque me he topado sus comentarios o su trabajo, pero es gente muy escasa. Lo que sí abunda más que el hidrógeno son los hijos de mil putas que al contrario de caer de rodillas ante lo bello, le odian y quieren destruirlo. Es la abismal diferencia que existe entre quienes quieren dar placer y quienes solo quieren abastecerse de este. La explicación abarca varias dimensiones de la existencia y es de naturaleza espiritual, y no voy a extenderme en eso aquí. Empero, es asombroso que los pocos y verdaderos amantes de las tween, también sean audiófilos, HSPs, melómanos y tengan lo que los estudiosos estándar perciben como “Síndrome de superioridad”. No debe ser coincidencia que tanto material underage y softcore sea ambientado con música Chill Out. Me encantaría llegar a comprobar si también hay un alto índice de coincidencia entre la pasión fantasiosa por las menores y la misofonía o síndrome de sensibilidad selectiva al sonido; así como esta última tiene una conexión evidente con la creatividad y el ingenio. Estas características comunes de los verdaderos amantes de la menores se explican con un mismo fenómeno: Un sistema nervioso que conduce mucha más energía de la aceptada como normal. Como si, en términos hindúes, kundalini hubiese ya alcanzado la copa del árbol. La psicología ortodoxa nunca lo va a admitir, puesto que ella está al servicio de instituciones que la regulan y vigilan qué dice y qué no. Instituciones que están al servicio del estado, y este; está compuesto por psicópatas pedófilos, que son lo opuesto a los amantes de las morras, en todo sentido: Son básicos, lógicos, instintivos, predecibles… primitivos. El cerebro reptil en su risible plenitud. Ellos, hacen parecer que se persigue la pedofilia. Por ejemplo, Jeffrey Epstein no cayó porque hubiese ocurrido una redada anti-pedos o una larga y profunda investigación se haya hecho. Es más, las denuncias llevaban décadas siendo ignoradas. Epstein fue tirado al agua por sus propios ex-amigos, incluyendo a Bill Gates, antes de que él los denunciara a ellos, porque Epstein ya estaba hablando de más. Entonces, se usa lo que más le duele al público, los niños; para quitar del camino a alguien. Similar hicieron con Michael Jackson, usar lo que más le duele a la opinión pública para quitar a alguien del camino. La diferencia es que al Rey del Pop jamás se le comprobó abuso alguno, todo se quedó en mera publicidad.
Pero no son los niños lo que les importa las instituciones y sus dirigentes. La actividad sexual con menores y el abuso, tráfico, esclavitud sexual y prostitución son efecto monstruosidades, pero el trato que se les da en medios, es hipócrita. Son aparentemente tratadas como monstruosidades, solo como un paso intermedio para después legalizar todo y así, que todas estas actividades sean amparadas y vigiladas y entonces: Su energía parasitada. La energía que se produzca de toda actividad relacionada y ya ‘legal’. En otras palabras, lo que se haga en libertad, no es provechoso para el estado, sino lo que se haga con su permiso. En resumen: “Si vas a ser pedo, lo serás con mi permiso”. De eso va toda la persecución contra los abusos a menores, una fase de criminalización para después entrar a regularla. Recuerden, al estado ni a las instituciones les importa un carajo los niños, por favor, despierten ya. Sois vosotros quienes deben proteger a los menores, y no caer en la trampa, creyendo que el estado o autoridad alguna va a protegerlos por vosotros. Ellos crearon el problema y os están vendiendo la solución. Es un truco más viejo que andar a pie.
Para ilustrar aún mejor esta diferencia entre los abundantes psychos que odian lo bello y quieren solo poseerlo o destruirlo; y quienes muy por el contrario, adoran lo bello y desatan y celebran el amor; les hablaré de un realto que encontré hace poco aquí en sexosintabues30.com . El mejor profesor del mundo, por GuardiaRealAzul. Está soberbiamente escrito y es capaz de llevar a los sentidos del lector lo que el personaje siente, además de usar con altura el idioma. Cuánto odiaría que fuera un relato hecho por AI. En fin, ese magnífico relato erótico tiene bastantes cosas a su favor, aunque queda muy clara la naturaleza psicopática del personaje y/o del autor, o un autor con una habilidad sustancial para ponerse ne los zapatos de un psicópata. ¿Por qué? Por que en ese relato no hay asomo alguno de amor por ninguna parte.
Les sugiero que lo lean y si tienen a bien hacerlo, lo comparen con otros relatos, sobre todo de Stregoika, y verán en ellos que El Amor brota como agua tierna de la tierra viva. Al final de este artículo les pondré uno de dos enlaces a mis más empalagosos relatos.
Volviendo a lo lindo: Hace pocos días vi una película cuya protagonista me llevó de vuelta a mis años de profesor y cómo llegué a enamorarme hasta el tuétano algunas veces de morras de… adivinen… 12 años. Lo que puede producir la belleza de una tween deja a lo sexual por el piso, pegado a los talones. ¿Recordáis, respetados lectores, cuando fuisteis morros de 12 y estuvisteis enamorados, quizá por primera vez? Por desgracia, el mundo ha cambiado demasiado (o ustedes y yo estamos en una variante de línea de tiempo demasiado desafortunada) y las manifestaciones románticas, afectivas, filiales o amorosas han desaparecido o están en lamentable desuso. Los que rayen los 45 años, al menos, recuerden la música de cuando ustedes eran niños y la música que oían vuestros padres. El tema central era el amor. Amor por arriba y por debajo, hacia el centro y adentro. Amor. Acuérdense de “nuestra cama” de Camilo Sesto1. En las décadas que han pasado, el tema central de la música pasó, primero a ser despecho, y finalmente a odio. El mensaje prevalente ya no es “Te amo” sino “Yo no amo” y “me vales verga”.
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1Para escribir, busqué la canción y los resultados de búsqueda de “Nuestra cama” fueron pura basura. ¡Basura! Tuve qué especificar “Camilo Sesto”. Hagan la prueba y que sirva de evidencia de cómo se ha dañado el mundo.
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En fin. Si entre vosotros hay todavía quien tenga alma, recuerde su mágica edad de 12 años, su primer amor y cuántas cosas hubo que hoy están olvidadas, devaluadas y desechadas. Sentir maripositas en el vientre (sí, aunque seas un macho con el pecho peludo), sentir que harías lo que fuera por alguien, y luego, un poco más avanzado de edad… ¡hacer lo que sea por alguien! Tener tu día cotidiano y que tu corazón te dé tumbitos para recordarte que hay algo dulzón por ahí y que debes seguir pensando en aquella cosa… ¡Ah sí! ¡ella! Soñar con ella. Despertarse y de una vez pensar en ella. Durar horas reuniendo el valor para marcar su número. No dormir la noche después del primer beso. ¡Qué hortera estar enamorado! Qué hortera, pero de este estado salió el más bello arte y las más atrevidas e increíbles obras, como el Castillo de Coral de Edward Leedskalnin.
Si han sido ustedes capaces de recordar esto, pues ahora conozcan cómo un hombre de mediana edad todavía siente estas locuras por una morra, y ni siquiera una que ha conocido sino que vio en una pelicula. Ya me ha pasado antes, por ejemplo cuando vi Hope Dances (2017) y quedé prendado de Avarose Dillon. Soy un soñador irremediable.
Esto mismo me pasó con Yuri, con Dana, con Sofía… quienes fueron alumnas mías. No aspirando a tocarles ni un cabello… sé que los adoctrinados en el miedo, van a decir “sí, como no”. En fin. Como decía, aspirando a no tocarles ni un cabello, y por eso mismo desfogando el amor a través de intentos de arte. Lo que un monstruo depredador no es capaz de hacer ni será capaz de hacer en mil años. Arte, o al menos ‘intento de’, si se compara con arte de verdad.
Y hace pocos días mi pobre sistema nervioso volvió a inundarse de estas descargas específicas, volví a sentir eso que le susurra a uno al oído “todavía estás vivo”. ¿Cómo puede una morra llevarlo a uno a sentir y fantasear tanto? Fácil: Es una morra.
Fue una película cristiana que trataba de y criticaba la estupidez woke de anular la tradición navideña, que se considera cristiana; en favor de la inclusión. Eso de decir “Happy holydays” en vez de “Merry Christmas” y que el desatino llega a tanto como a prohibir armar y exhibir un pesebre y multar la desobediencia. Insisto ¡Cómo se ha dañado este mundo! La protagonista, que ronda los 12 años de edad, puede ser la niña más hermosa que haya visto en la vida. La niña más mamacita del mundo. Viendo la película, mientras ella aparece, los piropos poéticos se te salen de la boca por sí solos y al rato te asombras de ser capaz de tener pensamientos tan rosas. Y sí, te quedaste todo el día pensando en ella.
Se llama Christina Fougnie. Hoy en día ya es adulta, casada y madre de un hijo.
Así por el estilo he escrito y publicado, sin vergüenza:
A la ventana de Lucía (y toda la colección a la ventana de…)
Buena suerte en el Infierno y con las humanitas
Homenajes a supersticiones | Hey babe, sube y brilla!
Ojalá hayan aprendido algo leyendo esto. Casi todo lo que escribo es basura pero en algunas publicaciones me esfuerzo para que sean un poco menos ripio inservible y el público aprenda algo.
Ahí se ven, y saludo especial a algunos lectores que gustan de mi contenido, como Marion Maxwell.
Stregoika ©2026


🚫 📖 𝗥𝗲𝗹𝗮𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗿𝗼́𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 𝘆 𝗵𝗲𝗿𝗲́𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 – 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗻𝗱𝗮 𝗲𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 📚🚫 Este libro jamás estará disponible en plataformas debido a que su contenido es tabú. Si usted desea luchar contra el fascismo, compártalo. Disponible aquí, gratis, sin suscripciones ni propagandas: https://www.dropbox.com/scl/fi/zv6l9ztoihkj47aq7um0f/relatos-er-ticos-y-her-ticos_SE_4.pdf?rlkey=2kuc3e833l7902fyd4lx8im9i&st=pbi0nm67&dl=0