Me Cogi A La Hermana De Mi Amigo
…ahí estaba ella, acostada boca arriba sobre su cama, profundamente dormida, con la lata de cerveza tirada en el piso; se veía realmente hermosa..
La tarde era cálida y tranquila. Mis dos amigos y yo nos encontrábamos en la habitación de uno de ellos jugando videojuegos. Yo estaba sentado en la cama viendo a mis dos amigos sentados en el piso jugando. Fue en ese momento que la puerta de la habitación se abrió.
-Hey, Carlos, ¿Estás aquí?- dijo alguien en la puerta.
-¿Acaso no nos ves?- contesto mi amigo fastidiado volteando a verla.
Se trataba de su hermana Sara, una chica de 26 años, alta, delgada, cabello largo lacio castaño claro, ojos grades, nariz delgada y respingada, boca grande de labios delgados, tetas medianas y paradas, cintura estrecha, caderas anchas, nalgas grandes, redondas y paradas, muslos gruesos, pantorrillas firmes y pies pequeños. Iba vestida con un top pequeñito color rosa, un short-falda de mezclilla muy cortito color negro, descalza, y una lata de cerveza en una mano y un videojuego en la otra.
-O vaya… trajiste amigos a la casa- dijo sonriendo apenada entrando a la habitación un poco ebria, mostrando la lata de cerveza –disculpen la interrupción.
-Pensé que estas bebiendo todo el día- dijo Carlos estirando su mano para tomar el videojuego.
-Claro que lo hare, solo vine a darte el videojuego- contesto Sara sonriendo, dándole el videojuego –bueno, los dejo- agrego encaminándose hacia la puerta.
Saliendo de la habitación, Sara volvió a cerrar la puerta.
-Hey, tu hermana es muy linda- dijo mi otro amigo sonriendo, mirando la pantalla.
-Mientras no te importe que beba hasta mas no poder…- contesto Carlos desinteresado.
-Jeez…- exclamo mi amigo decepcionado.
Yo estaba perdido en mis pensamientos, mirando la puerta de la habitación. Y así, media hora después…
-Voy a comprar algo de beber- dije nervioso levantándome de la cama.
-Ok- contesto Carlos desinteresado.
Con nerviosismo, salí de la habitación y caminé por el pasillo. Fue en ese momento que pase por una de las habitaciones que se encontraba con la puerta entreabierta. Nervioso, me acerque a ella y me asome… ahí estaba ella, acostada boca arriba sobre su cama, profundamente dormida, con la lata de cerveza tirada en el piso. Se veía realmente hermosa, tenía su cara de lado y una mano al lado de esta.
-Está dormida- pensé sorprendido.
Nervioso, abrí la puerta con cuidado, entre y volví a cerrarla cuidadosamente. Camine con cautela hasta quedar aun lado de ella.
-Sara está realmente bonita…- pensé mirando su cara y sus tetas –se ve tan hermosa dormida. Siempre me ha gustado. No aguanto más…- agregue mirando su entrepierna.
Por instinto, me subí cuidadosamente a la cama, quedando en cuatro encima de ella.
-Esta es la única forma que seas mía- pensé tomando su top con cuidado y levantándolo con determinación –quiero tener todo tu cuerpo.
Sus medianas, redondas y firmes tetas quedaron a mi vista. Sus pezones estaban erectos… por instinto, agarre suavemente su teta izquierda y la apreté un poco, para después pellizcar suavemente su pezón. Después, agarre ambas cuidadosamente con ambas manos.
-Que suaves…- pensé mientras me acercaba a su cara y la besaba -y bonitas…
Soltándole la teta derecha, estire mi mano izquierda y tome cuidadosamente su cara.
-No quiero parar- pensé dejándola de besar y mirándola a la cara.
Girando la mirada, me fije ahora hacia su entrepierna. Quitándome de encima de ella, estiré mi mano derecha decidido hacia esta, y con nerviosismo, la puse encima de su entrepierna. La calidez de su vagina… comencé a acariciarla suavemente. Después de unos segundos, con cuidado, comencé a meterla por debajo de su short y calzón. Con suavidad y delicadeza metí dos dedos en su vagina.
-Está muy caliente…- pensé comenzando a masturbarla suavemente.
Ella comenzó a gemir muy suave sin despertar. Después de unos minutos, saqué mi mano, me puse de pie sobre la cama, y llevando mis dedos a mi nariz, con la otra mano comencé a masturbarme por encima de la ropa con fuerza y desesperación.
-Olor del coño de Sara- pensé masturbándome con desesperación mientras la veía profundamente dormida, con sus medianas tetas al aire y algunos vellos púbicos a la vista –quiero más de su cuerpo, aun no es suficiente.
Con determinación me puse de rodillas entre sus piernas y con ambas manos comencé a desabrochar su short. Después, tomándolo de las orillas, comencé a bajárselo suavemente junto con su calzón. Poniendo mis manos en sus muslos, comencé a separarle sus piernas. Ahí estaba, a mi vista, la hermosa vagina de Sara… era una vagina mediana, de labios cerrados, casi como si fuera una línea.
-Es lo más hermoso que nunca haya visto- pensé mientras con los dedos de mis manos abría suavemente sus labios vaginales -¡¡¡Increíble!!!
Su vagina era rosada… con cuidado, comencé a meterle mi dedo índice hasta que este desapareció por completo. El interior de su vagina era suave y húmedo… yo sudaba de nerviosismo y excitación… sacando mi dedo, comencé a quitarme el pantalón junto con mi calzón.
-No sé si deba hacerlo…- pensé de rodillas entre las piernas abiertas de Sara -pero todo mi cuerpo grita por ella.
Con nervios tomé mi verga erecta y comencé a acercarla a su vagina. Colocándola en la entrada, puse mis manos sobre sus muslos y con determinación comencé a penetrarla. La mitad de mi verga entro con facilidad. Sin tiempo que perder, comencé a moverme.
-Esto es increíble- pensé excitado con los ojos entrecerrados y gimiendo suavemente.
Mi verga salía hasta casi la cabeza, para volver a entrar completamente dentro de ella. Ella continuaba dormida mientras todo su cuerpo se movía al compás de mis movimientos. Tomando sus piernas por la parte interna de sus rodillas, las levante y flexione hacia su pecho.
-¡Ah! ¡ah! ¡ah!- exclame de placer.
Yo embestía con fuerza y desesperación… su vagina se contraía apretando mi verga… yo gemía cada vez con más fuerza y desesperación… mientras ella continuaba dormida y gimiendo suavemente…
-¡¡Ahh!! ¡¡Sara!! Me voy a correr dentro- pensé desesperado.
Comencé a venirme dentro de ella con fuerza y abundancia… al terminar, saqué suavemente mi verga, quedando su vagina totalmente abierta… vistiéndome rápidamente, comencé a ponerle nuevamente su ropa… al terminar, salí de su habitación con cautela, dejándola dormida en su cama como si nada hubiera pasado.
-La droga llamada alcohol funciono muy bien…- pensé dirigiéndome a la salida de la casa.
Fin.
Hola a todos. Aquí les traigo un nuevo relato, espero sea de su agrado.

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