Una experiencia que nunca imaginé que viviría a mis 24 años fue la que tuve cuando decidí viajar de Zapopan a Morelia pidiendo ride en la carretera libre, ofreciendo mi cuerpo a cuanto trailero me recogiera… hasta llegar completamente destrozada y llena de placer.
Su padre había sido acusado de robo y llevaba 2 años en la cárcel, era una situación desafortunada, ella y su madre acabaron siendo mis putas personales por medio año a cambio de su libertad.
El reloj avanzaba, el peligro crecía y el cabrón no paraba. Lo que comenzó como una mañana cualquiera terminó convirtiéndose en una de las experiencias más intensas, desesperantes y excitantes de mi vida. Y lo peor es que me encantó..