A mis 11 años. Frente al Espejo: El Día que Descubrí mi Propio Ano y me Sentí una Mujer.
A los once años, mi cuerpo era como un boceto que todavía no terminaba de dibujarse. Me sentía fuerte, o al menos eso creía yo. En ocasiones cuando me terminaba de bañarme, no se, pero siempre me quedaba viendo al espejo mi cuerpo desnudo, me llemaba mucho la atención. Me paraba de frente, de lado.
