¡Con los niños, NO! (3)
Basta con esperar a que crezcan, solitos vienen a ti….
Nací en 1950. Desde los veinte años padecí ninfomanía. Pensaba que sólo eran aventuras, pero después, casada, se me convirtió en un problema severo. Padecí mucho, pero afortunadamente mi marido me supo comprender y la vida se hizo más fácil para todos. Si ponen "por TitaLaPutita" en el buscador, encontraran mis primeros relatos, entre ellos once titulados "LA NINFOMANÍA PUEDE ACABAR EN INFIDELIDAD", donde cuento mi historia. Actualmente tengo cuatro machos fijos, mi marido es el principal. Lo amo, pero siempre me molestó que él también tuviera relaciones con otras. [email protected]
Basta con esperar a que crezcan, solitos vienen a ti….
El segundo tipo ocurre cuando el adolescente sí me pide que coja con él..
Basta con esperar a que crezcan….
Una persona con quien me enredé mucho. Aunque, viendo a la distancia, siempre me ilusionaba con quien sabía tratarme, así es la ninfomanía que padezco….
Hace unos días surgió una discusión en el chat con mis amigas sobre las infidelidades con productos concebidos. Mar dijo que publicaría algo después de indagar más, por lo que decidí hacer lo mismo, aprovechando una reunión de mujeres que tuve..
Esto sucede cuando yo, esposa a punto de cumplir 32 años, tengo sexo con cuatro hombres en casi seis horas. No piensen mal, no fueron en la misma sesión, yo no era tan promiscua entonces..
Desde la ventana de mi cuarto pude ver, y oír, la manera en que mi esposo y una sirvienta se calentaron y se pusieron de acuerdo, yéndose a coger. Al regreso, hirviendo entre mis celos, le pedí que me contara lo que pasó..
Moisés, un negro en muy buen estado físico a pesar de sus 76 años, también de agradable plática y extraordinaria cultura me ha acompañado en algunos tríos (o más), pero ahora, como uno más de mis machos, lo quise tener junto a mi marido..
Una ocasión le platiqué a mi amiga Ishtar una aventura caliente que me ocurrió con un compañero de trabajo. Ella leyó ayer el relato «Betty, mi primera chamba», donde Betty solía coger frecuentemente en una bodega de su escuela y me pidió que escribiera lo que yo le relaté entonces..
Ayer lunes, mi fámula llegó a trabajar, en compañía de su madre. Ésta insistía en ayudarle a su hija con el quehacer, pero nos pusimos a platicar. Ya saben, pronto llegaron los comentarios íntimos que mostraban lo que ella sabía de mí y lo asiento en este relato..
