La habitación permanecía sumida en una penumbra espesa, apenas quebrada por la luz mortecina que se colaba por las persianas. En la cama, Fran jadeaba, con el pecho aún agitado y la piel cubierta por una fina capa de sudor. Ángelica se movía a su lado con una dedicación minuciosa, pasando una toall.Leer más
En las profundidades de la sabana, donde el sol quema la tierra roja y la luna llena ilumina los rituales más antiguos, existe una tribu que ha convertido el tabú más profundo en su mayor fuente de poder: la unión carnal entre padres e hijos..Leer más