¿Te ayudo a desestresarte, papi? Parte 3.
Se lo abría viéndolo redondito y tan apretado, comencé a meterme un dedito para acostumbrarlo creyendo que me iba a pedir que se lo saque, pero no decía nada, solo me la seguía chupando..
Este autor aún no ha escrito su biografía.
But we are proud to say that Gabito180 contributed 44 entries already.
Se lo abría viéndolo redondito y tan apretado, comencé a meterme un dedito para acostumbrarlo creyendo que me iba a pedir que se lo saque, pero no decía nada, solo me la seguía chupando..
Se acostó en el sofá y me pidió que lo monté. Yo sólito me fui acomodando su verga y bajando viendo como sonreía de lo putita que me había vuelto solo en nuestra segunda vez.
—Ese culito pide a gritos verga. ¿Será que le guste la de tu tío, papito? Momentos después, sentí su lengua en mi hoyito como una sensación rara. Sentía mi culito mojado..
— ¿Quieres desestresarme, papi? —le pregunté con la voz ronca—. Pues, masajeame ahí abajo. Sonrió pero nervioso, así que le tomé sus manitas y se las coloqué en las esquinas de mi bóxer..
— ¿Te ayudó a desestresarte, papi? —sin esperar respuesta, se agachó para quitarme los zapatos y calcetines. Se sentó en mi entrepierna como todos los días para desabrochar mi camisa..
SIN QUE LE DIGA, comenzó a lamer el precum que se me formaba en al uretra….
Lo cargué y lo senté justo en mi base, dejando mi verga toda estirada detrás de su culito. Él me veía con una sonrisota sin entender qué estábamos haciendo. .
Se la saqué por completo y pude ver que ahora, su anito se veía un poquito más abierto y tenía rojito la entrada. Lo volví a puntear y mi glande entró rapidísimo. Mau se retorció y comenzó a seguir gimiendo..
Nunca me había sentido tan caliente. Nunca imaginé tener al niño de 6 que tanto me gustaba, mamándomela..
No me moví para no despertarlo, solo me quedé viendo la pared. En eso se levantó, y vi como se quedó embobado viendo mi reata parada. Otra vez, llevo su dedo para tocarlo.
